La naturaleza está de celebración. La población de lince ibérico, una especie amenazada durante décadas y que rozó el riesgo de extinción, se está recuperando con fuerza y, según apuntan los registros, acaba de alcanzar un nuevo récord absoluto. El último censo de la población apunta a que en estos momentos hay al menos 2.663 individuos censados entre España y Portugal y que, además, la tendencia demográfica es positiva por lo que se espera que la especie siga prosperando favorablemente. «Es un logro compartido entre científicos, técnicos, comunidades autónomas y todas las personas implicadas en los programas de conservación de esta especie», ha explicado este viernes la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, desde Cabanillas de la Sierra, en ocasión del Día Mundial del Medio Ambiente.
Los datos, recogidos en el último informe de la Dirección General de Biodiversidad en colaboración con las comunidades autónomas, constatan un aumento de hasta un 10% respecto a los datos del año pasado. Del total de linces censados, cerca del 85% están en España y el 15% restante habita en Portugal. El gran refugio de esta especie se encuentra en Sierra Morena, donde se contabilizan hasta 1.145 individuos. También se tiene constancia de poblaciones de linces ibéricos en otros puntos de Andalucía, Castilla-la Mancha, Extremadura, Castilla y León así como en la Comunidad de Madrid, donde se conoce la existencia de al menos un ejemplar asentado. En total, se calcula que la población de lince continúa expandiéndose y su presencia se ha constatado hasta en 26 núcleos geográficos distintos de la Península Ibérica.
Según apuntan los registros, en estos momentos hay al menos 1.711 linces adultos entre los que destacan 824 machos y 791 hembras que pudieron ser sexados. El número de hembras reproductoras o territoriales ascendió a 542, lo que supone 72 más que en el balance anterior. «Este número de hembras reproductoras se aproxima cada año más a las 750 que se considera como hito demográfico para considerar que el lince se encuentra en un estado de conservación favorable», afirma el informe publicado este viernes, en el que también se constata que el número de cachorros nacidos en 2025 llegó a 952, con una tasa de fecundidad de 1,75 calculada como el número de cachorros nacidos entre el número de hembras territoriales.
Estos datos resultan aun más sorprendentes si recordamos que en el año 2001 apenas se contabilizaron un centenar de linces ibéricos en la Península, el dato más bajo desde que existen registros y que obligó a declarar la especie en peligro de extinción. «En los últimos años el incremento es aún más destacable, puesto que en 2021 la población total era de 1.365 linces y cuatro años más tarde se ha añadido prácticamente el doble de individuos a la población ibérica, lo que supone una tasa de crecimiento anual del 24% en promedio», afirman los especialistas a la par que recuerdan que, en estos momentos, la especie se está expandiendo de forma tan favorable que es difícil mantener el censo de individuos y es muy probable que haya aún más linces que no constan en los registros oficiales.
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