El debate sobre inmigración volvió a dividir al pleno del Ayuntamiento de Alicante. La sesión de este jueves fue testigo de la aprobación de la declaración institucional presentada por Vox para rechazar la regularización masiva de personas migrantes en situación irregular gracias al apoyo del Partido Popular, que esta vez sí se alineó con la formación de extrema derecha tras las diferencias escenificadas en abril sobre este mismo asunto. El PSOE, Compromís y Esquerra Unida-Podemos votaron en contra.
La sesión arrancó con la intervención de Javier Campos, presidente de Médicos del Mundo en Alicante, que defendió la regularización como una herramienta necesaria para garantizar derechos básicos y combatir situaciones de exclusión social. «El derecho a la salud solo es real cuando todas las personas pueden acceder a los servicios sanitarios independientemente de su origen», afirmó Campos.
Sin embargo, la encarga de defender la propuesta, la portavoz de Vox, Carmen Robledillo, aseguró en su intervención que la regularización extraordinaria impulsada por el Gobierno central supone «una medida injusta para quienes cumplen las leyes» y para quienes llegan a España de forma regular. Robledillo vinculó además la inmigración irregular con la presión sobre los servicios públicos y sostuvo que las consecuencias de estas políticas «las sufren el Ayuntamiento y los vecinos».
La izquierda denuncia un discurso xenófobo
Frente a ello, el portavoz de Compromís, Rafa Mas, acusó a la derecha de utilizar la inmigración «como arma política» y reivindicó el peso de la población migrante en sectores esenciales. Mas recordó las regularizaciones aprobadas durante el gobierno de Aznar y advirtió de que sin mano de obra extranjera se resentirían actividades como la agricultura, los cuidados o la sanidad.
Desde el PSOE, la edil Victoria Melgosa denunció el uso de un «discurso xenófobo» por parte de Vox y criticó conceptos como el de «reemigración», al considerar que normalizan mensajes de exclusión. En una línea similar se expresó el portavoz de Esquerra Unida-Podemos, Manolo Copé, que defendió que Alicante es «diversa» y reclamó políticas centradas en «la prioridad humana».
Los datos del Ayuntamiento
Por parte del equipo de gobierno intervino el concejal de Servicios Sociales, Julio Calero, que detalló la gestión municipal de los informes de vulnerabilidad vinculados a estos procedimientos. Calero explicó que el Ayuntamiento ha atendido 3.046 solicitudes y tramitado 506 expedientes, de los que 344 obtuvieron resolución favorable. Recientemente, el gobierno local, pese a la negativa de Vox, impulsó la contratación de personal para este servicio.
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