París abre sus puertas un año más al torneo por excelencia de la tierra batida, con el gran reto de encontrar sustituto al trono vacante de Carlos Alcaraz. El murciano no podrá defender la corona conseguida en las dos últimas ediciones y en todas las quinielas aparece un nombre por encima del resto, por no decir como único.
Jannik Sinner es sin duda el nombre que acapara toda la atención de un torneo que está por completo en sus manos. De mantener el nivel mostrado en Montecarlo, Madrid y Roma las opciones para el resto se minimizan por completo, pero muchos factores aparecen en el camino.
El primero y sin duda el más notorio, la presión del italiano por conseguir el único Grand Slam que le falta, siendo también el único de todos los grandes torneos del tenis mundial que le falta en sus vitrinas.
Sinner con el título de Roma / Europa Press
El segundo, el estado físico con el que llega después de una temporada exigente y de la decisión de jugar toda la gira de tierra para conseguir un triplete de triunfos histórico. Y por último, regresar a la Philippe Chatrier donde sufrió sin duda la derrota más cruel de su carrera al perder una final que tenía en su mano ante Alcaraz.
Con todo ello, el torneo queda a expensas de la versión que muestre el número uno, que además ha sido beneficiado con un cuadro muy asequible en sus primeros pasos y sin los grandes peligros teóricos hasta las últimas rondas.
Además, de todos los nombres que podrían tener argumentos para poder hacer frente a lo que la lógica impone, pocos por no decir ninguno llegan con las condiciones esperadas. Ni Djokovic, que llega sin ritmo y con un cuadro de miedo, ni tampoco Zverev, falto de ritmo y con una versión muy por debajo de sus mejores tiempos y mucho menos Fils, la esperanza local que no podrá ni empezar el torneo por lesión.

Arthur Fils, baja en Roland Garros / EFE
Con todo este panorama parece impensable no imaginar a Sinner levantando la Copa de los Mosqueteros el próximo domingo 7 de junio, aunque el tenis ya ha demostrado tantas y tantas veces que siempre tiene sorpresas guardadas.
Una de ellas puede ser sin duda Rafa Jódar. El español quiere poner el colofón a su primera gira sobre arcilla con una actuación que promete grandes cosas en París. El madrileño tiene un debut y una posible segunda ronda asequible según lo mostrado en los últimos torneos. Tras ello, la prueba de Fritz podría ser un duro hueso en un camino que se endurecería y mucho.
SABALENKA, A CAMBIAR SU HISTORIA
En el cuadro femenino la historia es muy distinta. De nuevo, muchos son los nombres que se presentan como candidatos al título final aunque como de costumbre con el de Aryna Sabalenka por encima del resto.

Aryna Sabalenka, en el Mutua Madrid Open / EFE
La número uno mundial regresa a París, donde nunca ha podido reinar, y lo hace en su peor año en cuanto a resultados en la gira y con el recuerdo de la dolorosa derrota del año pasado ante Gauff. Lo norteamericana es otro de los nombres a tener en cuenta, al igual que el de Swiatek y Rybakina, campeona en Australia.
Kostyuk, Svitloina y Andreeva son otras de las que han demostrado en la gira que tiene capacidad y tenis para asaltar lo más alto, a la espera de ver si aparece otra gran sorpresa como fue la de Boisson el pasado año.
Con todo eso y todo lo que está por venir, París se abre al mundo para vivir un nuevo torneo trepidante en las pistas de Roland Garros.














