Dolores ha despedido este viernes a Marisol, de 51 años, asesinada el sábado por su marido, Mariano, de 55, que también acabó con la vida de su hijo, Alberto, de 24, utilizando su arma reglamentaria de guardia civil antes de suicidarse.
Por iniciativa de amigos y conocidos, se ha realizado una misa a las 20 horas en memoria de las dos víctimas. Los alumnos de los colegios Virgen de los Dolores y Cardenal Belluga han realizado un emotivo homenaje con numerosos mensajes de cariño a Marisol, que era monitora del transporte escolar, a quien recuerdan por «su sonrisa, simpatía y alegría al entrar al cole». «Eres la mejor seño de autobús, por ti podíamos ir al cole y volver a casa», se podía leer en una enorme cartulina con forma de autobús y el dibujo de quien «no tuvo que morir, no tenía la culpa, solo que su esposo la mató por ira», decía otro de los escolares.
La familia, aunque no era originaria de la localidad, era muy querida y conocida, ya que la pareja residía en Dolores desde 1996. Marisol, natural de Ibiza, se trasladó hace 30 años al municipio acompañando a su marido, procedente de Jaén, que se asentó ese mismo año en la localidad como guardia civil nada más acabar la academia. El hijo de ambos nació y estudió en Dolores, aunque ahora estaba trabajando en un taller de Catral.
Manifestación
Así, multitud de vecinos de la localidad se han reunido en la puerta del Ayuntamiento en torno a las 19 horas para iniciar una manifestación por las calles del municipio que demostrado su unidad, dolor y firme rechazo a un crimen machista que ha conmocionado profundamente a todo el pueblo.
«La violencia vicaria también es violencia de género», rezaba la pancarta que encabezaba la movilización, en la que se encontraban el subdelegado del Gobierno, Manuel Pineda, y el alcalde de la localidad, Joaquín Hernández, junto con miembros de la Corporación municipal, representantes institucionales y compañeros de otros municipios, que han querido mostrar su apoyo y solidaridad con la familia, amistades y con todos los vecinos.
En un acto cargado de respeto, emoción y solidaridad, durante la marcha han podido verse numerosas pancartas con mensajes de denuncia y concienciación como «nos queremos vivas y libres» o «si matan a una, nos matan a todos», acompañadas por un clamor unánime de «¡basta ya!» contra esta lacra social.
Desde el Ayuntamiento se ha reiterado el compromiso de seguir trabajando desde la unidad institucional y social para combatir cualquier forma de violencia machista, así como para defender una sociedad libre, segura e igualitaria, alzando la voz por Marisol, Alberto y todas las víctimas de la violencia machista.
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