En un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el grupo informa de que “dichas conversaciones han terminado y que las compañías no han alcanzado un acuerdo para una potencial fusión de sus respectivos negocios”.
De hecho, ha recordado que ya en la comunicación del 23 de marzo la propia compañía anticipó que, salvo que se alcanzara un acuerdo, no existían garantías sobre la operación ni sobre sus términos.
“Valoramos las enriquecedoras conversaciones que se han mantenido con The Estée Lauder Companies”, ha asegurado Jose Manuel Albesa, CEO de Puig. El directivo ha añadido que Puig cuenta con una sólida trayectoria de crecimiento, por encima del mercado de la belleza premium.
“Seguimos plenamente enfocados en la ejecución de nuestra estrategia y en impulsar un crecimiento rentable, velando en todo momento por los intereses de todos nuestros stakeholders”, ha continuado.
Asimismo, ha destacado que Puig cuenta con “una sólida estructura de capital” que les otorga “flexibilidad para acometer un amplio abanico de alternativas estratégicas alineadas con nuestras prioridades a largo plazo”.
Y, por último, ha reafirmado su confianza en sus Love Brands (con marcas tan potentes como Carolina Herrera o Rabanne) y su fortaleza como compañía independiente para generar valor a largo plazo.
Bolsa
Desde que se anunciaran las conversaciones para su posible fusión, las acciones de Puig se habían revalorizado un 13,3%, hasta los 17,64 euros por título al cierre de la sesión de este jueves.
La posibilidad de una integración con Estée Lauder había borrado parte de las pérdidas que acumulaba la multinacional catalana desde su salida a bolsa en mayo de 2024, cuando debutó a 24,5 euros.
Desde el inicio hasta hoy, Puig -que capitaliza más de 10.000 millones de euros- retrocede un 28% en los parqués. En su mínimo de cotización, llegó a perder del entorno del 40%.
El consenso de los analistas se debatía entre comprar y mantener sus títulos.
El precio objetivo promedio que le daban hasta hoy a Puig era de 19,82 euros, lo que en teoría arrojaba un potencial de revalorización para la catalana del 12,1%. Hasta que ha llegado el portazo a la americana Estée Lauder.
Habrá que ver cómo reacciona el mercado este viernes, si con optimismo por su retomada vía en solitario… o si la vuelve a hundir a mínimos.












