El pasado 11 de diciembre agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía acudían a la sede de Plus Ultra Líneas Aéreas y detenía a su presidente Julio Martínez Sola y a otros directivos de la compañía. Entre los arrestados se encontraba el empresario alicantino Julio Martínez Martínez a quien el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, llamaba de forma amistosa «Julito».
La causa, que permanecía secreta en un juzgado de Madrid, se centraba en el rescate de Plus Ultra con 53 millones de euros de dinero público. Pero la detención de «Julito» Martínez Martínez de nombre casi idéntico al del máximo accionista de la aerolínea, Julio Martínez Sola, elevaba la relevancia del procedimiento, pues ya se vinculaba la participación de Zapatero.
José Luis Rodríguez Zapatero, en una imagen de archivo. / José Luis Roca
El auto de 18 de mayo en el que el juez José Luis Calama cita el 2 de junio como investigado a Zapatero evidencia que Julio Martínez Sola y el resto de directivos de Plus Ultra recurrieron a «Julito» para conseguir la ayuda pública del Gobierno socialista. En concreto, en un mensaje de 18 de mayo de 2020 el director ejecutivo de la aerolínea Roberto Roselli, otro de los arrestados en diciembre pasado, informa al exconsejero de la compañía Rodolfo Reyes que él no hablaba directamente con el expresidente, sino con su «lacayo», Julio Martínez Martínez.
Una «boutique financiera»
Y fue «Julito», siempre según el auto, el que habría informado a estos directivos de la empresa que Zapatero había creado una «boutique financiera» a través de la que cobrarían las «mordidas». También «Julito» informó a los directivos de Plus Ultra que iba a hablar «con la SEPI». Y unos minutos después Roselli explica que «había recibido una llamada de la SEPI para informarles que la revisión había empezado».
El 19 de enero de 2021 se firmó «un contrato de prestación de servicios de asesoramiento y enfoque estratégico para Ia presentación, seguimiento y orientación de la solicitud de Ayuda al Fondo de Rescate para Empresas estratégicas gestionado por la SEPI, suscrito entre la sociedad Idella Consulenza Stratégica (Julio Martínez Martínez) y la sociedad Plus Ultra Líneas Aéreas (Julio Martínez Sola), estipulándose como remuneración el 1% más IVA del importe de la ayuda aprobada por el Fondo de Rescate (641.300 euros)».

El empresario Julio Martínez Martínez comparece ante la denominada ‘comisión Koldo’ en el Senado / Carlos Lujan / Europa Press
Con todas estas pruebas, el juez Calama considera que el contacto de Plus Ultra con el entorno de José Luis Rodríguez Zapatero «no fue casual, sino que se inserta en la existencia de una trama organizada de ejercicio ilícito de influencias, liderada por él, que selecciona clientes, imparte instrucciones para crear sociedades en territorios off-shore y adopta estrategias para desvincularse formalmente de la estructura».
«Persona de confianza»
Y en un segundo nivel estaría Julio Martínez Martínez, quien según los mensajes de los directivos de Plus Ultra actuaba como «lacayo» del expresidente del Gobierno y como «persona de confianza». También era el principal interlocutor con los clientes que pagaban mordidas a la «boutique financiera» liderada por Zapatero. En un tercer nivel estaba la secretaria María Gertrudis Alcázar Giménez y Cristóbal Cano Quiles, que se encargaban de gestionar la operativa diaria, según el juez.
La vinculación entre Zapatero y «Julito» se evidencia en otro momento del auto, en el que el instructor destaca que tras una comida en el restaurante Portonovo de Madrid, el «lacayo» tal y como le definían los directivos de Plus Ultra Líneas Aéreas, se puso en marcha para constituir una empresa off-shore en Dubái que en marzo de 2021 proyectaba obtener «al menos 3 millones de dólares durante los próximos 5 años», con un negocio consistente en ofrecer consultoría a empresas de habla hispana interesada en hacer negocios en los Emiratos Árabes fuera del radar de Hacienda.
La UDEF ha podido anotar en su investigación elevada al juez, con la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF), una prolija creación de empresas por parte de «Julito» entre 2020 y 2024, infrecuente para un particular: acabó controlando 39 sociedades; aunque 20 están inactivas.
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