1.352 en solo 9 días

Un total de 1.352 profesores de baja médica en solo nueve días, del 12 al 19 de mayo. Un incremento superlativo de las mismas, del 5.440%.

Son las cifras del absentismo previo a la gran huelga indefinida que tiene lugar desde la semana pasada en la Comunitat Valenciana, a las que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.

La Conselleria de Educación evita confirmar estos datos, pero son los oficiales de la propia Generalitat Valenciana. Algunos perfiles los difunden desde este martes en redes sociales, y EL ESPAÑOL ha podido contrastar su veracidad.

Esta cifra de bajas médicas justo antes de la huelga representa cerca del 2% de los 67.858 profesores de la red pública no universitaria de la Comunitat Valenciana.

Su magnitud y el contexto de la huelga -durante la que no cobran los profesores que faltan a su puesto de trabajo- invita a la suspicacia de que un buen número de estos profesionales ha solicitado una baja para ausentarse de los centros sin perder su salario.

Sin acuerdo

Estos datos trascienden en un momento de gran tensión entre los representantes de los trabajadores y la Generalitat Valenciana. Ninguno de los sindicatos de docentes firmó este miércoles en la mesa sectorial de Educación el acuerdo propuesto por la autonomía en la madrugada del martes.

El mismo ofrecía, entre otras medidas, una subida salarial a los profesores valencianos de hasta 200 euros al mes hasta 2028, considerada insuficiente por las organizaciones sindicales.

Apenas 12 minutos fue lo que duró el encuentro de este miércoles entre el equipo de la Conselleria de Educación y las organizaciones sindicales STEPV, CCOO, UGT, CSIF y ANPE. La consellera, Carmen Ortí, llegó a la cita a las 17:10 horas, y la sesión se levantó a las 17:22 de la tarde.

Los portavoces sindicales explicaron al finalizar el encuentro que habían trasladado a Ortí y al secretario autonómico, Daniel McEvoy, que no iban a firmar la propuesta, dado que el 78% de los docentes lo habían rechazado en la consulta realizada este miércoles. Motivo por el que Educación decidió dar por finalizada la reunión.

Una hora después de que las organizaciones sindicales abandonaran la sede de la conselleria, la responsable del ramo, acompañada de McEvoy y todos los directores generales de Educación, realizó una rueda de prensa que centró, principalmente, en defender su propuesta.

La alto cargo hizo un repaso por algunas de las 60 medidas que contiene el último documento debatido en la mesa sectorial y subrayó que «ahora les corresponde a los sindicatos los que expliquen al alumnado, a los profesores y a las familias por qué todas esas cosas no son suficiente para firmar«.

La consellera quiso remarcar, además, que el dinero con el que se financiará en cualquier caso todas estas propuestas»no es de la conselleria, sino de los valencianos: de los autónomos que pagan sus cuotas o de los trabajadores que ven que se descuenta de su nómina un porcentaje».

«No digo esto para enfrentar a unos con otros, pero quiero que quede claro el esfuerzo que representa esta propuesta en una comunidad autónoma que lleva años infrafinanciada y que ha debido hacer frente a la reconstrucción tras la dana», manifestó Ortí.

En este sentido, defendió que la subida salarial de 200 euros al mes hasta 2028 es la «mayor subida hecha en años en la Comunitat Valenciana», ya que la última fue plantada también por el PP en 2007. «Hemos puesto la oferta más ambiciosa de toda España», dijo tras subrayar que se había ofrecido más de lo que propuso en Cataluña, Salvador Illa.

En cualquier caso, la responsable de Educación del Gobierno valenciano apuntó que la puerta «sigue abierta» para seguir negociando, pero piden «un gesto». «No hemos roto la negociación, hemos pedido que pare la huelga indefinida para negociar con calma. Y ni tan siquiera eso han concedido«, lamentó.

«Imposición»

No obstante, consideró que si la postura de los sindicatos es que deben incorporar todas sus propuestas, entienden que eso «no es una negociación, sino una imposición». «Estamos abiertos a negociar, pero no a que nos tengan que imponer todas las cuestiones sin posibilidad de acordar ni hablar nada».

Por su parte, el portavoz del sindicato mayoritario de la enseñanza pública STEPV, Marc Candela, manifestó su voluntad de seguir negociando, y agregó que la obligación del sindicato ahora era «plantear otro documento por respeto a toda la gente que está haciendo huelga». «Nosotros queremos reabrir la negociación, pero la pelota está en el tejado de la conselleria«, dijo.

La ruptura de las negociaciones se produjo justo cuando más de 1.300 miembros de equipos directivos se reunieron en Picanya y amagaron con dimitir en bloque si no se alcanzaba un acuerdo para frenar la huelga indefinida.

Este miércoles, antes de que comenzara el encuentro, alrededor de 200 se concentraron en la sede de la Conselleria de Educación para trasladar documentos con reivindicaciones al departamento de Ortí.

Fuente