La oferta de subida salarial de 200 euros mensuales más en tres años planteada por la Conselleria de Educación en la madrugada de este martes para tratar de frenar la huelga indefinida del profesorado, en su segunda semana, está siendo ahora analizada por docentes y sindicatos, que deberán decidir en las próximas horas si desconvocan el paro o mantienen las movilizaciones para continuar con la negociación. De momento, la presión en la calle continúa este martes, como ha ocurrido frente al Ayuntamiento de Alicante, donde decenas de trabajadores han vuelto a visibilizar su lucha.
La propuesta llegó tras una reunión de más de diez horas entre la Administración autonómica y los representantes sindicales. Según la Conselleria de Educación, el acuerdo planteado permitiría situar al profesorado de la Comunidad entre los mejor remunerados de España, un colectivo que ha alzado la voz, entre otras cosas y, precisamente, por situarse entre los docentes peor pagados del país tras la perdida de poder adquisitivo acumulada desde 2010.
«La propuesta supone dotar a los docentes de la Comunitat Valenciana de las mejores condiciones laborales de toda España, con un aumento de sueldo que los situará, sin tener en cuenta los complementos, entre los tres mejor pagados de España en el caso de Secundaria y entre los cinco mejor pagados en el caso de los maestros de Primaria”, señalan desde el departamento autonómico.
La conselleria sostiene además que solo País Vasco y Navarra, por su régimen especial, superarían las retribuciones previstas para el profesorado valenciano. La subida propuesta sería de 200 euros mensuales, aplicada de forma progresiva durante tres años (75 euros en 2026; 75 euros en 2027 y 50 en 2028) , lo que supondría un incremento de 2.800 euros brutos anuales. Con ello, según la Administración autonómica, los maestros alcanzarían un salario base de 37.556 euros anuales, mientras que los profesores de Secundaria partirían de 41.750 euros, sin contar complementos.
Profesores concentrados frente al Ayuntamiento de Alicante, este martes / Héctor Fuentes
El departamento de Carmen Ortí ha recordado que la oferta incluye también otras medidas reclamadas por el sector, como la regulación del trabajo fuera de los centros educativos y el reconocimiento del derecho a la desconexión digital docente.
«Insuficiente» para muchos
Pese a ello, entre el profesorado persisten las dudas sobre si el acuerdo resulta suficiente para desactivar la huelga. Mientras continúan las consultas internas entre sindicatos y claustros, parte de los trabajadores de la enseñanza pública apuestan por mantener la presión al menos durante los próximos días. «Vamos a mejor, pero creo que hasta finales de semana al menos la gente va a aguantar de huelga», resumen algunas voces del colectivo en la provincia.
«No se refleja que la subida salarial se actualice en función del IPC y con la subida de precios pensamos que este aumento se puede quedar corto antes de que se haga efectivo», han advertido desde varias asambleas docentes de Alicante. Piden que se pueda articular de alguna manera.
Además, sostienen que la mejora de las infraestructuras educativas tienen que concretarse más, por lo que reclaman poner sobre la mesa presupuestos y compromisos firmes. Advierten de que no les valen las mesas de trabajo para hacer un seguimiento, como se han comprometido.
La bajada de ratios también ha sido cuestionada, porque Educación ha ofrecido acogerse a las reducciones que recoge la normativa estatal y que no se harían efectivas en todas las etapas hasta 2030, excepto para Infantil que apuestan por clases de 22 niños en dos cursos.

Protestas de profesores, este martes frente al Ayuntamiento alicantino / Héctor Fuentes
También están los trabajadores que, pese a reconocer su «desencanto» con la última oferta del Consell, ya empiezan a mostrarse agotados con esta huelga y admiten que no saben hasta cuándo resistirán un paro de este calibre, en el que están perdiendo entre 100 y 200 euros brutos al día.
Por otro lado, hay algunos docentes consideran que la propuesta «se acerca» a sus reivindicaciones, aunque insisten en que todavía quedan demandas pendientes que podrían abordarse «sin un gran coste«. Entre ellas citan la necesidad de agilizar las sustituciones de bajas más allá de Primaria o de segundo de Bachillerato, como plantea Educación o flexibilizar determinados requisitos lingüísticos, como garantizar por decreto que los autores catalanes y baleares no van a estar vetados, algo a lo que la conselleria se mostró predispuesta verbalmente en su última reunión.
También reclaman una ampliación de plazas de Formación Profesional, una medida que, reconocen, «tiene más coste», pero que consideran prioritaria porque «es lo que la sociedad demanda y evitaría que muchos alumnos acabaran en Bachillerato sin querer hacerlo», apuntan.
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