El Racing de Santander ha vuelto a Primera División catorce años después y dos de sus protagonistas, el capitán Íñigo Sainz-Maza y el delantero Asier Villalibre, han repasado el histórico ascenso en ‘El Partidazo de COPE‘ con Juanma Castaño. Ambos jugadores compartieron sus emociones y anécdotas tras una temporada que ha devuelto la ilusión a la ciudad de Santander.
La timidez de un goleador
A pesar de sus 16 goles esta temporada, Asier Villalibre ha confesado ser una persona muy discreta a la que no le gustan los focos. «No me gusta ser el centro de atención«, admitió el delantero, quien prefiere una vida casera y planes tranquilos. Esta timidez le llevó a una situación curiosa durante el programa, donde reconoció que pensaba que la entrevista sería «a puerta cerrada» y en un ambiente más íntimo.
Asier Villalibre, en El Partidazo de COPE
De hecho, su incomodidad ante las multitudes es tal que le confesó a su capitán una estrategia para retrasar su intervención en el programa: «Aplaude para perder tiempo, y así hablamos«, desveló entre risas. Villalibre explicó que en el campo es diferente porque los futbolistas no piensan «en todo lo que hay alrededor«, pero que escenarios como una entrevista con público «no son los más agradables» para él.
El capitán más racinguista
Por su parte, el capitán Íñigo Sainz-Maza no ha podido ocultar su emoción tras el ascenso. «Llevo dos o tres días superemocionado«, confesó. El jugador de Ampuero ha vivido el proceso desde los momentos más duros del club, como el descenso a la quinta categoría, hasta el regreso a la élite, un camino que le ha llevado a las lágrimas: «He soñado toda mi vida con este momento«

Iñigo Sáinz – Maza
Ambos jugadores destacaron el ambiente excepcional del vestuario, al que describen como «una familia«. Íñigo explicó que es habitual que organicen planes fuera de los entrenamientos: «Todas las semanas hacemos comidas y nos reunimos, vemos partidos juntos, hacemos mogollón de planes». Esta unión ha sido clave para lograr el objetivo del ascenso.
El futuro en Primera
De cara a la próxima temporada, el capitán se muestra cauto pero optimista. «Va a ser supercomplicado mantener la categoría, vamos a pelear hasta el final para conseguirlo», afirmó. Villalibre, por su parte, reflexionó sobre los cambios que sufrirá la plantilla, algo inevitable en el fútbol: «Hay que aceptarlo y lo más importante es que el que venga y el que se vaya sigan teniendo ese sentimiento que todos tienen aquí«
Preguntado sobre cómo se compara este ascenso con la Copa del Rey que ganó con el Athletic Club, Villalibre señaló que son alegrías diferentes. Aunque ganar la copa después de 40 años fue «algo excepcional«, reconoció que en el Racing se ha sentido «más importante» y que ha conectado profundamente con el sentimiento del club desde que llegó.








