Los patinetes están en el punto de mira en todas las ciudades, sin excepción. En muchas ya han comenzado a tomar medidas, multar e inmovilizar vehículos. El dispositivo activado por los agentes de policía para el control de los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) ha supuesto en pequeñas ciudades como Córdoba la retirada de más de 300 patinetes eléctricos a sus propietarios.
Este refuerzo de vigilancia se activa en algunos ayuntamientos tras campañas de información, concienciación y aviso a los usuarios, incluso alertando a través de las redes sociales acerca de la normativa, que establece que todos los VMP deben contar con seguro de responsabilidad civil, así como estar inscritos en el registro de la Dirección General de Tráfico (DGT). De igual forma, está prohibido que los patinetes superen una velocidad de 25 kilómetros por hora o que circulen por aceras y zonas peatonales.
Por ello, el dispositivo policial ha reforzado los controles específicos para la detección de patinetes que se encontrasen en situación irregular, estuvieran estacionados indebidamente o generando un perjuicio para la movilidad. Los efectivos de la Policía Local han desplegado puntos en distintas localizaciones de la capital, especialmente aquellas diagnosticadas como de alto tráfico de vehículos de movilidad personal.
Campañas de concienciación
Más de la mitad de los patinetes retirados permanecen en el depósito sin retirar por sus propietarios.
Los patinetes eléctricos tienen la consideración legal de vehículos y, como tales, sus conductores están obligados a cumplir con las normas de tráfico establecidas. No hacerlo puede acarrear sanciones económicas de hasta 800 euros.














