La industria digital española exige al Gobierno «adoptar una posición oficial» sobre el Ómnibus Digital, la propuesta con la que la Unión Europea pretende simplificar sus leyes digitales, entre ellas la que regula los modelos de inteligencia artificial.
En un comunicado, el sector acusa al Ejecutivo de Pedro Sánchez de ignorar sus peticiones de transparencia para saber cómo les afectará una reforma «con consecuencias económicas de primer orden». «Europa avanza hacia su aprobación (…) sin analizar previamente su impacto», lamenta. «En este contexto, la abstención no es una posición neutral, sino una postura irresponsable, especialmente cuando el Gobierno ha recibido información detallada y documentada de las principales asociaciones del sector sobre las consecuencias de esta regulación«.
El paquete legislativo propuesto por la Comisión Europea en noviembre de 2025 supone, según la industria digital española, un golpe que «cambiaría las reglas del juego» para «miles de empresas, medios de comunicación y modelos de negocio digitales» como la publicidad.
En concreto, el sector centra su queja en el denominado Browser Level Consent, un marco de privacidad que permite que sean los usuarios quienes establezcan cómo se rastrea su comportamiento en línea. Estos pueden determinar sus preferencias de seguimiento y cookies con un clic al cambiar la configuración de su navegador web o sistema operativo, en lugar de tener que hacerlo cada vez que entra a una página web distinta.
La industria asegura que esta propuesta «transferiría el control sobre las decisiones de consentimiento de millones de usuarios a los fabricantes de software y de navegadores, generando asimetrías económicas estructurales que distorsionarían gravemente las condiciones de competencia en el mercado digital europeo». «Empresas y medios que hoy compiten en igualdad de condiciones quedarían subordinados a las decisiones tecnológicas y comerciales de los operadores de infraestructura, sin posibilidad de ofrecer a sus usuarios una relación directa, transparente e informada».
De aprobarse, la iniciativa de la UE podría favorecer los monopolios digitales y dañar al ecosistema compuesto por medios de comunicación, publishers, publicidad y demás. «Una arquitectura de consentimiento controlada por fabricantes de software y navegadores podría consolidar posiciones dominantes ya existentes, en sentido contrario a los objetivos que la propia regulación europea en materia de mercados digitales lleva años persiguiendo», reza el comunicado.
«El sector digital no se opone a una verdadera simplificación ni a reforzar la confianza del usuario en el entorno digital», indican en un comunicado. «Todo lo contrario, la propia industria lleva años trabajando en estándares de consentimiento más claros, más comprensibles y respetuosos con la privacidad. Pero una reforma de este alcance exige análisis riguroso y un posicionamiento claro y público por parte de los gobiernos nacionales».
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