El sistema educativo andaluz se encuentra en una encrucijada. A pesar de algunos avances importantes logrados en los últimos años, como la firma de un acuerdo en julio del año pasado para la bajada progresiva de ratios y el refuerzo de plantillas, los problemas persisten. Desde el sindicato independiente CSIF, su responsable de educación en Granada, Emilia Santos, valora estos pasos como una «senda de avance importante, pero que no es algo definitivo ni terminado«. Por ello, exigen al futuro gobierno de la Junta de Andalucía «un compromiso firme con los servicios públicos y la mejora de las condiciones laborales» del profesorado.
Incumplimiento de los objetivos europeos
Uno de los principales escollos es el incumplimiento de los indicadores de la Estrategia de Educación y Formación 2030 de la Unión Europea. Según los datos aportados por Santos, España, y por extensión Andalucía, no alcanza las metas fijadas. El abandono escolar supera en casi cuatro puntos el objetivo del 9%, y el bajo rendimiento en lectura, matemáticas y ciencias excede ampliamente el umbral del 15% fijado por la UE. Además, la tasa de repetición en secundaria «multiplica casi por cuatro la media europea».
El gasto educativo por alumno hoy es, en términos reales, igual al que teníamos en 2009”
Responsable de Educación del sindicato independiente CSIF en Granada
La inversión en educación es otro de los grandes focos de preocupación. El gasto educativo por alumno en la actualidad es, en términos reales, «igual al que teníamos en 2009». En Andalucía, la cifra se sitúa por debajo de la media nacional de 7.500 euros, un dato que contrasta con los más de 12.000 euros del País Vasco. A esto se suma una brecha salarial que puede alcanzar los «casi 500 euros mensuales» para el profesorado andaluz en comparación con otras comunidades.
La autoridad del docente, en caída libre
El malestar entre los docentes es palpable, ya que el 78,5% no se siente reconocido por su labor. Este descontento se agrava por un «problema en los centros de conductas violentas» y acoso escolar. Aunque se ha desarrollado la Ley de Autoridad del Docente, desde CSIF se considera urgente un marco normativo que permita a profesorado y equipos directivos «actuar con seguridad ante las situaciones de acoso y de conflictividad».
El 75.5% del profesorado granadino considera que su autoridad ha empeorado”
Los datos de un estudio del propio sindicato son alarmantes: el 41% del profesorado de secundaria se ha enfrentado a situaciones de acoso con alumnado, un porcentaje que es del 15% en primaria. En línea con esto, el 75.5% del profesorado granadino considera que «su autoridad ha empeorado» y un 79% describe el clima de su centro como conflictivo o con episodios de conflictividad.
Alta interinidad y falta de personal
Aunque la Consejería de Educación ha ofertado 13.000 vacantes de funcionarios docentes, una cifra calificada como histórica, desde CSIF advierten de que el sistema ha crecido en volumen, pero no en calidad. El principal problema es la alta tasa de interinidad: «1 de cada 3 docentes públicos no tiene una plaza fija«, una situación que no se ha resuelto con los procesos de estabilización, que no han logrado reducir la tasa al 8% pretendido.
Esta falta de estabilidad no solo afecta a nivel profesional y personal al profesorado interino, sino que también genera «inestabilidad para los centros«. La contratación a menudo depende de fondos europeos o planes coyunturales, sin seguridad de continuidad para el siguiente curso, lo que impide a los centros planificar sus plantillas y programas de apoyo a largo plazo.
Finalmente, el sindicato subraya que existe un importante «problema de atención a la diversidad» que no está solucionado. Para abordarlo, es necesaria la contratación de más orientadores, maestros de pedagogía terapéutica (PT), audición y lenguaje (AL) y educadores. Esta necesidad, concluyen, está directamente relacionada con la reducción de las ratios para poder atender mejor al alumnado.











