Un reencuentro agridulce en medio de una final anticipada. Marc Cardona y la UD Las Palmas se vuelven a ver las caras tres meses después de que el catalán rescindiera su contrato con el conjunto amarillo. La falta de minutos con Luis García, un técnico con el que apenas se habló durante la primera vuelta, le hizo tomar la decisión de marcharse del club en el que fue feliz y logró ascender a Primera División en la 2022/23. Mañana (13.00 horas, LaLiga TV), el estadio del Andorra será el escenario de un cara a cara marcado por la rivalidad no solo de dos equipos con hambre de victoria, sino también de un Marc Cardona que se marchó de la UD a finales de enero sin minutos y que ahora, tras seis partidos defendiendo el escudo andorrano, suma dos goles y ha vuelto a sonreír.
Luis García Fernández. / ANDRES CRUZ
Sin rencores pero con la mente puesta en el Andorra, el equipo al que se debe desde el mes de enero. Marc, que sigue teniendo el corazón amarillo, no va a ponerle las cosas sencillas al combinado de Luis García, y esta semana ya dejó claro cuál es su objetivo: ganar a la UD. A partir de entonces, Cardona tiene previsto apoyar a los grancanarios en su pulso por el ascenso. Pero eso no será hasta el lunes. «Queremos ganar e intentaremos ponérselo difícil (…) Ojalá vuelvan a Primera. Pero me debo al Andorra y quiero la victoria», expresó el catalán, que acumula dos titularidades consecutivas y mañana apunta a la tercera.
Un Marc Cardona que no solo se reencuentra con sus viejos amigos de la UD, sino también con Luis García, una persona con la que apenas intercambió palabras. «Con Luis García los seis meses que estuve ahí solo hablé dos veces», declaró a este periódico tras confirmarse su salida del club. Un técnico que no confió nunca en el delantero, y un nueve que se hartó de estar sentado en el banquillo y le comunicó a Miguel Ángel Ramírez su deseo de salir del club: «Marc Cardona nos ha dicho que ante los pocos minutos que está teniendo le gustaría salir en el mercado invernal», dijo el presidente a principios de enero. Con la UD jugó los cinco primeros partidos de la temporada y después desapareció de la pizarra táctica. Su último partido defendiendo el escudo amarillo fue el 19 de octubre, cuando disputó los últimos once minutos ante el Eibar.
Marc, un amarillo más
Quiso Luis García quitar importancia a esas declaraciones de Marc, asegurando que él trataba a todos sus jugadores de la misma manera y zanjando el asunto por la vía rápida. «Marc es un gran profesional. Le deseo lo mejor, pero ya no es jugador nuestro», subrayó a finales de enero, tras la salida del jugador. Ahora, el que está reinando en la tabla es la UD y el propio Luis García, que ha conseguido mantener al equipo en zona de playoff durante casi todo el curso. Ahora, a falta de cuatro jornadas para que la maratón llegue a su final, los amarillos dependen de sí mismos para conseguir el ascenso directo. El camino es ganarlo todo y el primer paso es vencer al Andorra, tocado tras una semana repleta de polémicas.
La espinita que le quedó a Cardona tras salir por la puerta de atrás es la de no haberse despedido de una afición que siempre le apoyó. «Me dio pena irme, fueron días difíciles porque estaba muy feliz. Me hubiera gustado despedirme de la afición en el campo», comentó. Sin embargo, lo que no esconde es el amor que sigue teniendo por la UD Las Palmas. De hecho, en enero confesó que si los grancanarios lograban el ascenso, él volvería a la Isla. «Si se consigue el ascenso me voy a pasar. Si ascendemos ese ascenso también es mío. Si me dejan ahí estaré, obviamente en un segundo plano porque estoy en otro equipo, pero me sentiré uno mas». De momento, para lograr el objetivo los amarillos tienen que volver a casa con los tres puntos bajo el brazo. No será sencillo, porque Marc quiere revancha en forma de goles.
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