El mercado laboral español atraviesa un momento de profunda transformación y tensión, marcado por un absentismo laboral disparado, una productividad estancada y la discriminación por edad. Así lo ha descrito Carlos Marín, presidente de los empresarios de Ciudad Real (Fecir), quien ha analizado los principales desafíos que enfrentan las empresas y los trabajadores en el contexto actual.
En cifras
33.000Millones cuesta el absentismo laboral a la economía nacional
El drama del absentismo
Carlos Marín ha calificado el absentismo como “un auténtico drama y una auténtica lacra” para las pequeñas empresas. Ha recordado que, según datos de la patronal, este fenómeno supone un coste de 33.000 millones de euros al año para la economía española. Para una pyme con una plantilla reducida, tener varios trabajadores de baja, especialmente por causas psicológicas que son difíciles de controlar, supone una sobrecarga para el resto de compañeros y para la propia compañía, que se ve obligada a formar a nuevos empleados.
Es un auténtico drama y una auténtica lacra para muchísimas pequeñas empresas»
Presidente de Fecir
Ante esta situación, el presidente de los empresarios de Ciudad Real ha señalado que a las empresas solo les queda “aguantarse”. Por ello, ha instado a que la sanidad pública, las mutuas y la inspección de trabajo “tomen cartas en el asunto” para atajar un problema que afecta directamente a la viabilidad de muchos negocios.
Productividad, la gran olvidada
Otro de los grandes retos es la productividad, un área en la que España sigue “a la cola de Europa”. Marín ha asegurado que el sector empresarial está “siempre dispuesto a hablar de productividad” en los convenios colectivos, pero lamenta que sea un tema tabú en la negociación colectiva. “Cuando llegamos a la negociación colectiva no se quiere hablar para nada de productividad, es como si nombraras al demonio”, ha afirmado.
Cuando llegamos a la negociación colectiva no se quiere hablar para nada de productividad»
Presidente de Fecir
El líder empresarial ha defendido la necesidad de vincular debates como la conciliación o la reducción de jornada a la mejora de la productividad, ya que “el trabajo se tiene que sacar”. En este sentido, ha propuesto la creación de un “plan nacional para la mejora de la productividad”, reconociendo que, aunque es más difícil en un país de servicios, existen herramientas y ayudas para lograrlo.
El talento senior, desaprovechado
Marín también ha abordado el edadismo o la discriminación laboral a partir de los 45 años, afirmando que se está desaprovechando “un capital humano esencial”. Ha subrayado que la experiencia es un valor fundamental en muchos sectores y que la falta de mano de obra a menudo obliga a las empresas a superar estas barreras. Para ello, ha propuesto desarrollar planes de formación específicos que permitan a los trabajadores de más edad “reconducir su actividad laboral”.
También se ha referido a los premios doña Rosario Laguna, que esta tarde reconocerán en Santa Cruz de Mudela a la presidenta de CEPYME, Ángela de Miguel. Marín ha destacado que este galardón premia el empoderamiento femenino y la capacidad de las mujeres para “romper techos de cristal”.












