En la sesión vespertina le llegó el turno a la defensa del exministro José Luis Ábalos y del que era su asesor Koldo García. La abogada de este último, Leticia de la Hoz ha pedido su libre absolución ante la falta de pruebas de la existencia de una trama criminal e incluso del pago de 10.000 euros mensuales a su cliente por el comisionista Víctor de Aldama, al que acusa de haberse «adaptado al relato de la UCO». «La K pueden ser 10.000 cosas a la vez», ha asegurado en un momento, mientras en otro ha reducido la causa a la relación extramarital del exministro. «Aquí no estamos para probar si Koldo y a Ábalos le gustan las mujeres«, ha aseverado.
De la Hoz ha defendido que no hay pruebas de ninguno de los delitos que se le imputan por la declaración Aldama, al que ha admitido que su cliente y el exministro Ábalos hicieron muchos favores y «estamos viviendo cómo se los está devolviendo». Al adaptarse a lo dicho por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, según la letrada, Aldama necesita decir que pagaba 10.000 euros a Koldo mensualmente, pero «no hay prueba ninguna de ello». Además, ha hecho hincapié en ambos terminaron bruscamente su relación, «al partirse la cara» en 2021″, según han declarado ambos, por lo que, según la letrada, los pagos posteriores serían imposibles, porque su relación «se cortó de forma radical», momento en que los agentes pasaron a atribuir el cobro a Joseba.
La letrada lo ha querido salvar con que Joseba mantuvo relación con Aldama después de que su hermano hubiera cortado y no se lo dijo «probablemente por el carácter vasco» de sus dos representados; lo hizo porque le facilitó labores de seguridad. Y el episodio de Dominicana debería haber sido investigado por las acusaciones, que tienen la carga de la prueba, llamando a declarar a la actual pareja de Joseba, justificación que él da del viaje.
La defensa, que se ha preguntado por qué Aldama necesitaba a «Mortadelo y Filemón» para su organización criminal, ha puesto en duda la ilegalidad de los billetes de 500 y ha cuestionado por qué Aldama nunca pagaba con billetes de ese importe. «Manejar efectivo es legal y si no, que los señores políticos lo prohíban».
El exministro José Luis Ábalos (i) y su exasesor Koldo García (d) en el banquillo de los acusados durante el juicio por el caso mascarillas. / Pool
Las mentiras de Aldama
La organización criminal «está troceada», ha dicho parafraseando a la defensa del comisionista Víctor de Aldama, que aludió a una organización que comenzó a 2015, cuando Koldo no conocía aún al exministro Ábalos y mucho menos a Aldama, que sería el jefe de la organización, según explicó el agente de la UCO de la Guardia Civil que dirigió la investigación. Según De la Hoz, «hay un elefante rosa en la habitación» del que nadie quiere hablar, que es el blanqueo de capitales que la UCO atribuye a Aldama. Lo ha traído a colación a raíz de una anotación sobre cantidades atribuidas a Aldama que hace alusión a «una K» que, según la defensa, puede ser otro Koldo que no es su cliente. Su defensa ha pasado por asegurar que Aldama miente y preguntarse por qué hay que creerle cuando conviene.
«La K puede ser 10.000 cosas a la vez», ha concluido Leticia de la Hoz sobre este asunto, tras recordar que los agentes de la Guardia Civil declararon no hacer seguimiento alguno ni haber visto mensajes entre los dos hermanos diciendo «ya tengo el dinero» o similar. Aquí incardinó la abogada que los hermanos se mandaran fotos de mujeres desnudas, lo que explicaría que en un momento determinado exista un mensaje destacado por la UCO en el que se decían «borra, borra» para que no las viera la hija de tres años de Koldo. «Si una conversación está sacada de contexto, por qué no van a estar todas», añadió la letrada, para reincidir en el asunto de las fotos de las mujeres desnudas porque «al señor Koldo le gustan las mujeres». Todo ello no puede probarlo, según esta parte, porque se les ha negado acceso a los dispositivos electrónicos que permitirían acceder a las conversaciones completas.
Su explicación pasa por que si Koldo adelantaba gastos de Ábalos era «porque era ministro y tenía una relación extramatrimonial, y punto». El ministro estaba casado con una señora que era su tercera esposa y sus anteriores relaciones «venían con regalo porque venían con hijos», a los que había que pagar una pensión. En este punto ha reprochado que la UCO no contabilice cuatro pagos de pensión realizados por Koldo a cuenta de su jefe anteriores a 2018, antes de conocer a Aldama. «A mí eso me parece tramposo», dijo.
Las mentiras de Pano
«Las mentiras de la señora Carmen Pano también son graciosas», ha manifestado sobre la declaración de esta empresaria, imputada en el caso hidrocarburos, que declaró que por orden de Aldama llevó 45.000 euros a la sede central socialista de la calle Ferraz que previamente había sacado de un cajero. «¿Pero qué cajero te da 45.000 euros, o bajo la apuesta, 30.000?», ha señalado antes de cuestionar las de su chófer, Álvaro Gallego, que reconoció a sus preguntas que nadie le dijo que dentro de la bolsa de plástico introducida dentro de una bolsa de papel tipo Zara había dinero. «Lo que dijo que vio el dinero es mentira», ha concluido la defensa de Koldo al respecto.
En su opinión, el piso del paseo de la Castellana, en Madrid, que según la acusación fue otra dádiva para Ábalos, es «otro ejemplo de que Aldama quería hacer negocio, y en este caso una estafa, con dinero de los demás», pues dicha vivienda tenía un inquilino y el alquiler estaba inscrito en el Registro de la Propiedad hasta 2032.
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