«Lo que queremos es que los pueblos no pierdan lo que les da vida: que la gente pueda quedarse, que haya lugares donde encontrarse, y que el día a día sea más llevadero para quienes viven allí”. El consejero de la Presidencia de Castilla y León, Luis Miguel González Gago, definía así la nueva edición de las ayudas destinadas al mantenimiento de bares y centros de ocio en pequeños municipios y entidades locales menores de la Comunidad.
La líinea de ayudas, de 3.000 euros por municipio, tiene este año como principal novedad que elimina el límite de población para permitir que cualquier localidad con un único establecimiento de estas características pueda beneficiarse. Las ayudas podrán solicitarse hasta el próximo 29 de mayo.
La Consejería de la Presidencia destina 3,5 millones de euros a estas ayudas, que podrán ser solicitadas por los ayuntamientos de aquellos municipios o pedanías que cuenten con un único bar o centro de ocio, ya sea de titularidad pública o privada, que garantice una apertura mínima de cinco días a la semana (excepto en periodo vacacional) y cinco horas al día.
Prioridad, los pueblos pequeños
Aunque en esta edición desaparece el límite de población, tendrán prioridad las entidades locales con menos de 200 habitantes, seguidas de aquellas con hasta 300, y continuando con aquellos municipios con más población.
Cada municipio o pedanía podrá recibir hasta 3.000 euros para sufragar gastos corrientes de funcionamiento del establecimiento, como suministros energéticos, calefacción, agua, internet o servicios audiovisuales. Dichos gastos deberán corresponder al periodo comprendido entre el 1 de junio de 2025 y el 31 de mayo de 2026, y la solicitud deberá presentarse de forma telemática por parte del ayuntamiento de la localidad.
Durante su intervención, González Gago ha subrayado que estas ayudas parten de una realidad evidente: “En muchos pueblos, el bar no es sólo un negocio, sino que es el principal punto de encuentro y convivencia; los bares no sólo funcionan como espacios de ocio ocasional, sino también como lugares permanentes que sostienen la vida social cotidiana, combaten la soledad y refuerzan los vínculos vecinales”.
Además, González Gago ha incidido en la dimensión asistencial de estos establecimientos, que permiten detectar situaciones de vulnerabilidad, aislamiento o problemas de salud desde la cercanía, contribuyendo así al bienestar de las personas que viven en el medio rural.
A ello se suma su impacto económico, ya que cada bar que permanece abierto genera actividad, mantiene empleo y contribuye a dinamizar la economía local, favoreciendo que los pueblos sigan siendo lugares vivos y habitables durante todo el año.
La convocatoria de 2026 da continuidad a una medida puesta en marcha en 2024, que se ha consolidado en tan sólo dos años como una herramienta fundamental para sostener la vida social y económica en el medio rural.
En 2024, primer año de aplicación, se concedieron ayudas por valor de más de 2,2 millones de euros a 734 bares y centros de ocio ubicados en municipios y pedanías de hasta 200 habitantes. En 2025, tras ampliarse el umbral poblacional hasta los 300 habitantes, la cuantía ascendió a 2,8 millones de euros, beneficiando a 933 establecimientos.
A la vista de esta evolución, y teniendo en cuenta tanto la dotación prevista de 3,5 millones de euros como la eliminación del límite de población ya incorporada en la convocatoria de este año, la previsión es que en 2026 se supere el número de establecimientos beneficiados hasta ahora, ampliando aún más el alcance de esta línea de ayudas en el conjunto del medio rural de Castilla y León.
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