Jordi Évole se guardaba un as bajo la manga para despedir la temporada en laSexta, y no ha defraudado. Álvaro García Ortiz ha elegido al periodista catalán para conceder su primera entrevista tras la sonada condena por filtrar datos de la pareja de Isabel Díaz Ayuso. Lo que parecía un análisis jurídico se convirtió rápidamente en un relato crudo sobre la crispación social y las cloacas del apoyo político.
Antes de entrar en el farragoso terreno judicial, Évole quiso palpar el termómetro de la calle. Ortiz no se escondió: pasear por la capital se ha convertido en una actividad de riesgo emocional. «No lo llevo muy bien», reconoció el exfiscal, señalando directamente a la ultraderecha como responsable de los insultos que recibe a diario.
«Me llaman sinvergüenza, corrupto…», confesó, aunque asegura que la intensidad ha bajado ligeramente. No obstante, lanzó un dardo sobre la situación actual: «Hay una polarización evidente en Madrid. Se nota entrando en un bar, solo en la mirada de quien te atiende».
Las llamadas de apoyo ¿del PP?
Uno de los momentos más tensos de la noche llegó cuando Évole preguntó por los apoyos recibidos tras la sentencia, concretamente si había habido alguno por parte del PP. La respuesta de García Ortiz dejó la puerta abierta a la especulación y al nerviosismo en las filas de la oposición : «He recibido muchas llamadas de apoyo. Si dijera quiénes han sido, sorprenderían«.
Incluso fue más allá al mencionar que sus homólogos internacionales no dan crédito a lo sucedido en España: «No entendían cómo un fiscal general fuera condenado por una nota de prensa y obligado a pagar de su bolsillo».
La paradoja de su condena y la indemnización a González Amador
Sin rodeos, Évole puso sobre la mesa el tema económico: la indemnización a Alberto González Amador (pareja de Ayuso) y las costas del juicio. «Está pagado», sentenció Ortiz, aunque no ocultó su malestar por el destino de ese dinero.
García Ortiz definió la situación como una auténtica paradoja democrática: «Lo vivo como una paradoja de que quien se dedica a perseguir delitos acabe pagando una cantidad a una persona que está en un procedimiento para averiguar si ha cometido o no un delito».
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