Galicia siguió siendo durante el pasado año un punto crítico para el narcotráfico internacional, consolidando su posición como una de las principales puertas de entrada de cocaína a Europa. Una vez más, las organizaciones han tratado de introducir el estupefaciente mediante distintas fórmulas, pero en lo que a incautaciones se refiere, la mayoría se produjeron en puertos comerciales o barcos mercantes.
Así lo apunta un balance provisional de la Fundación Galega contra o Narcotráfico, según el cual, durante el pasado año se realizaron casi una veintena de grandes operaciones contra el tráfico de cocaína en Galicia o con destino a Galicia. Y en torno a la mitad de las mismas permitieron la localización del estupefaciente en barcos de carga o en contenedores marítimos.
En el puerto de Vigo, en enero se interceptaron 1.250 kilos de cocaína en contenedores, que pertenecía a un grupo albanés y belga. En abril, se incautaron otros 150 en un portacontenedores. Otra embarcación de este tipo fue interceptada con 1.300 kilos de droga cuando iba de Vigo a Málaga.
También se detectó un narcosubmarino en A Pobra y se abortó un alijo con planeadoras en Vilanova
Ya en octubre, se abordó a 600 millas de las Islas Canarias un buque procedente de Panamá que se dirigía a Vigo con 4.000 kilos de cocaína.
Las investigaciones realizadas a lo largo de 2025 sugieren que las mafias balcánicas y los clanes locales han estrechado su colaboración para diversificar los puntos de descarga, rotando entre los puertos comerciales de Vigo, Marín y en menor medida A Coruña para intentar eludir la vigilancia.
De todos modos, los narcos no solo exploraron la fórmula del comercio marítimo internacional. De hecho, uno de los hitos más relevantes del año pasado fue la interceptación, en septiembre, de un narcosubmarino cargado con 3,6 toneladas de cocaína en la zona de A Pobra do Caramiñal. Esta operación, realizada conjuntamente por la Policía Nacional, la Guardia Civil y la DEA, culminó con 14 detenciones.
Se estima que las planeadoras que debían recoger la droga zarparon desde la costa de A Coruña. También hubo operaciones a la vieja usanza, mediante planeadoras. A principios de año, de hecho, un grupo de albaneses cayó en Vilanova con una tonelada de cocaína, tras quedar atrapados por la bajamar.
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