Quería vender su patinete eléctrico a través de Wallapop y acabó llevándose un buen susto y denunciando en Comisaría. Hasta el extremo de que la experiencia acabó con los agentes de la Policía Nacional deteniendo a dos jóvenes de 20 y 23 años en Elche por un delito de robo con violencia e intimidación en grado de tentativa, después de que le amenazaran e intentaran sustraerle el vehículo de movilidad personal en pleno centro comercial de l’Aljub.
La Comisaría de Elche, en una imagen de archivo. / INFORMACIÓN
Bloqueado
Todo comenzó cuando, a través de la aplicación, un chico se puso en contacto con la víctima, que, prácticamente desde el principio, desconfió. Entre otras cosas, porque, según declararía posteriormente, se puso violento. Quería quedar ese mismo día, le respondió que no le era posible, y el más tarde detenido parece que empezó a increparle. El propietario del patinete, así las cosas, lo acabó bloqueando en el teléfono.

Un agente de la Policía Nacional en la Comisaría de Elche. / Áxel Álvarez
Un segundo contacto
Sin embargo, al día siguiente, otro varón se puso en contacto con el vendedor interesándose por el vehículo a través de la plataforma, y le dio su número, de manera que, a través de WhatsApp, concertaron un encuentro en el centro comercial. Fue allí donde le mostró al supuesto comprador, que iba acompañado de otro hombre, el patinete, momento en el que la otra persona le reveló que era quien le había contactado previamente y le había bloqueado en el móvil. Es más, según la declaración que hizo el vendedor, parece que le vino a decir que le había molestado mucho ese comportamiento y que, por tanto, le iba a “quitar” el vehículo.
Amenazas
Empezó, de este modo, un toma y daca entre ambas partes, hasta el punto de que uno de los asaltantes le amenazó con “cortarle el cuello” entre otras cosas, mientras el chico trataba de zafarse con el patinete de ellos, que incluso intentaron propinarle patadas y golpes. Finalmente, la víctima consiguió refugiarse en el centro comercial, los otros dos jóvenes se dieron a la fuga, y, poco después, el vendedor acabaría presentando una denuncia en la Comisaría. La Policía Nacional, pues, inició la investigación, accediendo así a las grabaciones del centro comercial, lo que, junto al testimonio de la víctima, que identificó, además, a los dos presuntos ladrones en un reconocimiento, permitió que uno y otro acabaran detenidos por un delito de robo con violencia e intimidación en grado de tentativa. Los arrestados no tenían antecedentes previos. De hecho, las grabaciones suelen ser un factor clave en muchas investigaciones. En este sentido, también jugaron un papel muy importante en el operativo que le permitió a la Policía Nacional detener a otras siete personas en Elche por robar un coche en plena autovía simulando ser agentes dejando «tirado» al dueño, que tuvo que ir andando hasta la carretera de Crevillent, donde le prestó auxilio personal de mantenimiento de viales.
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