La tensión del partido entre el Valencia Basket y el Panathinaikos no acabó con el final del encuentro tras la polémica celebración y provocación de algunos jugadores visitantes cuando se iban a vestuarios, ya que los nervios y la polémica siguieron en los vestuarios e incluso en la rueda de prensa.
El propio Ergin Ataman, en su comparecencia ante la prensa, rechazó valorar la victoria de su equipo y se limitó a lanzar una acusación y un aviso para la próxima visita taronja a Atenas. «Enfrente de nuestro vestuario el club ha puesto a diez policías que querían arrestar a algunos miembros de nuestro staff y a nuestro presidente Dimitris Giannakopoulos y a nuestro general manager y otras personas. Es la primera vez en mi carrera que lo veo. Eso es todo, disfruten y nos vemos en Atenas, chicos».
Dimitris Giannakopoulos, en el centro de la polémica de nuevo. / F. Calabuig
Al margen de esa acusación, el técnico del Panathinaikos añadió que «hemos ganado con una canasta sobre la bocina, todo el mundo está contento«.










