Cuarenta y dos días después de la extraña desaparición de Jesús Tavira, la Policía Nacional ha detenido este martes en Alicante a un mecánico que trabajaba en su negocio de coches, a la mujer del empleado y a otro varón por su presunta implicación en el homicidio del empresario de 63 años, según ha conformado en exclusiva INFORMACIÓN. Los arrestos coincidieron con la localización en la vivienda del matrimonio apresado en la pedanía del Bacarot de un cadáver enterrado que correspondería, según todos los indicios, a Jesús Tavira, uno de los testigos clave del caso Sala (el asesinato de la viuda del que fuera presidente de la extinta Caja Mediterráneo), aunque su muerte no guarda en principio relación alguna con el crimen de María del Carmen Martínez.
El cuerpo estaba en avanzado estado de descomposición, pero el hallazgo en el lugar donde apareció el cuerpo de una medalla de Jesús Tavira que fue identificada por la familia y la ropa, así como su corpulencia, despejaron aún más las escasas dudas que tenía la Policía Nacional sobre la identidad del cuerpo. No obstante, habrá que esperar a las pruebas que se realicen para ver si se puede identificar por huellas o ADN.
El cadáver estaba envuelto en plásticos y había sido enterrado a unos dos metros de profundidad en un agujero de un antiguo pozo o aljibe de la casa, que estaba inutilizado.
Sobre las cinco de la tarde, después de más de siete horas de búsqueda, la Policía Nacional confirmó sus sospechas de que Tavira había sido asesinado y enterrado en la casa. La Policía detectó la presencia de restos humanos y el operativo se paralizó hasta la llegada de la magistrada de guardia y el forense, aunque aún hubo que esperar hasta última hora de la tarde para poder extraer el cadáver, sobre el que habían echado cemento y escombros antes de colocar el suelo que ocultaba el cuerpo del delito.
Amplio despliegue
Más de una veintena de policías de diferentes unidades de la Comisaría Provincial de Alicante y de la Comisaría General de Policía Científica, entre otras, se desplegaron desde primera hora de la mañana de este martes en una casa de planta situada en la calle Geranio de la pedanía alicantina del Bacarot con el fin de realizar los arrestos e inspeccionar el domicilio en busca del cadáver de Jesús Tavira, cuyo coche apareció quemado en el barrio Virgen del Remedio unos días después de su desaparición el pasado 18 de marzo.
En esta casa fueron detenidos un matrimonio de origen argelino que estaban viviendo de alquiler con varios hijos menores de edad desde hacía uno o dos meses, según señalaron a este diario vecinos de la pedanía alicantina.
A partir del arresto, la Policía Nacional comenzó una minuciosa inspección del domicilio con el fin de encontrar el cuerpo y recabar cualquier indicio o prueba que les vinculara con la desaparición y muerte de Tavira. Este registro se realizó en presencia de la letrada de la Administración de Justicia del juzgado de guardia de Alicante y de un abogado de oficio que asistió a la pareja detenida,
Además de esta pareja la Policía Nacional ha detenido también a otro varón argelino en la Zona Norte que cuenta con numerosos antecedentes policiales y presuntamente participó en la muerte violenta de Jesús Tavira.
La operación policial continúa abierta y no se descartan más detenciones por este crimen.
Amplio operativo
La investigación que ha permitido esclarecer la desaparición de Jesús Tavira ha sido llevada a cabo con éxito por los expertos de homicidios del Grupo de Delincuencia Violenta (UDEV) de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Alicante. Una vez recabaron todos los indicios sobre la posible implicación de este trabajador del empresario desaparecido, con el que colaboraba arreglando coches y usaba las instalaciones de Tavira, la Policía organizó un amplio operativo al tener fundadas sospechas de que había sido asesinado en dicho domicilio del Bacarot.
Por ello, para la inspección de la vivienda del Bacarot se contó, además de con los miembros de la UDEV de Alicante, con la presencia de agentes de la Comisaría General de Policía Científica desplazados desde Madrid, Brigada Provincial de Policía Científica de Alicante y del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT), una unidad de élite de la Policía especializada en apoyo técnico de alta complejidad. Este grupo actúa principalmente en operaciones contra el crimen organizado, narcotráfico y terrorismo, utilizando herramientas avanzadas para aperturas forzosas y búsquedas en lugares de difícil acceso, como zulos o dobles fondos.
El comisario jefe provincial, Manuel Lafuente, y el comisario jefe de Policía Judicial de Alicante, Juan Pedro Navarro, también supervisaron en el lugar el desarrollo de la fase de explotación de una compleja investigación resuelta con éxito, aunque con el desenlace que nadie quería.
Desde los primeros días ya se sospechaba que no se trataba de una desaparición voluntaria del empresario alicantino y el empleado se convirtió desde el principio en uno de los sospechosos.
Investigaciones
El ahora arrestado trató de despistar a la Policía Nacional asegurando que había visto salir al empresario de su negocio de coches con dos personas españolas. Tras realizar múltiples gestiones, los investigadores descartaron esta hipótesis y centraron sus sospechas en el empleado.
Desde entonces han seguido la pista al matrimonio apresado en el Bacarot. Los dos detenidos estuvieron sentados y esposados en la puerta del domicilio durante casi doce horas, tiempo que duró el operativo.
Aparentemente estaban tranquilos, como si estuvieran confiados de que la Policía no iba a encontrar nada. Sin embargo, cuando a las cinco de la tarde conocieron el hallazgo, sus rostros cambiaron y la mujer del empleado de Tavira rompió a llorar.
Suscríbete para seguir leyendo










