Al empate ante el Villarreal le siguió esa sensación agridulce ya vista tantas veces esta temporada: satisfacción por la imagen mostrada pero contrariedad por un empate que, calculadora en mano, supone un paso atrás en los intentos por mantener la vida en Primera. La salvación se sitúa a seis puntos de distancia cuando solo restan 6 jornadas por jugarse. Está complicado el asunto, más aún tras una jornada en la que los de Amada solo pudieron dar un paso en corto y en la que, además, algunos resultados como la victoria del Elche dieron la espalda. Pero no es imposible. Y a ello se agarra el vestuario para seguir creyendo.
El mejor pretexto para los que aún confían vuelve a partir de las sensaciones. El Oviedo fue mejor que el Villarreal, el tercer clasificado, especialmente en una segunda mitad de pierna fuerte y juego ofensivo. Y no es novedad. Nadie duda a estas alturas de que este equipo es capaz de competir con cualquiera, incluso contra los rivales instalados en la zona noble.
La duda es si da solo con eso. El desfase es importante y la sensación de semanas perdidas durante el errático paso de Luis Carrión es una losa que sigue pesándole al Oviedo en un año que amenazaba a desastre mucho mayor y que ahora trata de salvar. Los números en las últimas semanas siguen siendo sobresalientes, con 7 puntos de los últimos 9, pero la permanencia, que apunta a salir cara, exige mantener ese ritmo.
El empate deja solo 18 puntos por jugar cuando se suman 28 en la mochila. Nadie se imagina una salvación por debajo de los 40, así que siguen siendo necesarios 12 puntos más. Por lo menos. Las calculadoras echan humo y habrá que mirar a todos los escenarios pero el camino más sencillo pasa por ganar los tres choques en el Tartiere (Elche, Getafe y Alavés) y tratar de rascar lo que se pueda a domicilio: aún queda por visitar a Betis, Real Madrid y Mallorca, en un cierre que podría ser dramático.
En cualquier caso, todo pasa por lo de mañana en el Tartiere. Llega el Elche, rival directo, con aire tras ganar a la versión B del Atlético. Aventajan los de Sarabia al Oviedo en siete puntos (35 a 28) y, por si fuera poco lo que hay en juego también está el gol average, después del 1-0 en el choque de la primera vuelta. Todo lo que no sea ganar al calor de un Tartiere que apunta a fantástica entrada supondría un golpe casi definitivo en las aspiraciones azules. Vencer supondría mantener las constantes vitales al menos una semana más.
Al margen de cálculos se sitúa una plantilla con carga extra de trabajo y que desde ayer ya prepara la cita ante el Elche. Solo tendrá dos sesiones Almada y la de ayer fue liviana para los titulares, así que todo se concentrará en el entrenamiento de esta mañana en El Requexón. Eso sí, el entrenamiento de ayer trajo dos buenas noticias al ver otra vez a Luka Ilic y Álex Forés junto a los suplentes sobre el césped de El Requexón. No se espera, no obstante, que ninguno de los dos llegue a tiempo para colarse en la convocatoria.













