Wall Street ha cerrado con compras este miércoles (Dow Jones:+0,69%; S&P500:+1,05%; Nasdaq:+1,64%) y el Nasdaq ha renovado máximos históricos tras la extensión indenfinida del alto el fuego entre EEUU e Irán, anunciada por el presidente Donald Trump. Con todo, la incertidumbre todavía sobrevuela el mercado respecto a la celebración de nuevas negociaciones entre ambos países, así como con el estrecho de Ormuz, cuyo bloqueo se mantiene.
«Dado que el Gobierno de Irán se encuentra gravemente dividido, lo cual no es inesperado, y a petición del Mariscal de Campo Asim Munir y del Primer Ministro Shehbaz Sharif de Pakistán, se nos ha solicitado que suspendamos nuestro ataque contra Irán hasta que sus líderes y representantes presenten una propuesta unificada«, ha explicado Trump en su red Truth Social.
Asimismo, el mandatario ha agregado que «he ordenado a nuestras Fuerzas Armadas que continúen el bloqueo y, en todos los demás aspectos, que permanezcan preparadas y capacitadas, y extenderé el alto el fuego hasta que se presente su propuesta y concluyan las negociaciones, sea cual sea el resultado».
En este sentido, y para Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote, la prórroga de la tregua «es una prueba más de que Estados Unidos podría estar perdiendo el control de la región, y es importante ir más allá del ruido que generan los tuits o incluso los anuncios oficiales en los mercados, ya que parecen tener cada vez menos peso».
De hecho, la experta comenta que «la situación en torno al estrecho de Ormuz sigue siendo muy incierta y Estados Unidos se ha colocado en una posición muy difícil que ya no puede justificar fácilmente ni política ni geopolíticamente, y nadie sabe qué sucederá después».
«Si bien el alto el fuego indefinido puede considerarse como lo menos malo en el contexto actual, ello no cambia el hecho de que el estrecho de Ormuz siga cerrado al tráfico fluvial y que, cada día que pasa así, la crisis energética empeora. Esperemos que en los próximos días se anuncie el inicio de nuevas negociaciones ya que la actual situación no beneficia a ninguna de las partes, aunque, como ya hemos señalado, sea mucho mejor que el reinicio de las hostilidades», explican en Link Securities.
Por ello, el analista Manuel Pinto valora que lo que los mercados realmente no podrían tolerar sería una escalada que involucrara una operación terrestre estadounidense y ataques iraníes contra la infraestructura energética del Golfo. «Eso sería un desastre. Solo puede ocurrir si Trump lo decide, y lo ha amenazado en varias ocasiones. Pero el alto el fuego ha demostrado que le preocupa más encontrar una salida». «En la jerga del momento, se está llevando a cabo la operación TACO, se espera que Trump se acobarde y salve a los mercados de lo peor».
TESLA SE CONFIESA
En el plano empresarial, el protagonismo recae en Tesla, que dará a conocer sus resultados del primer trimestre de 2026 al cierre de Wall Street. Las expectativas apuntan a un crecimiento de los ingresos de entre el 13% y el 17% con respecto al año anterior y un beneficio por acción (BPA) de 0,21 dólares, que se ubicaría por encima de los 0,15 dólares por título reportados entre enero y marzo de 2025.
Sin embargo, para Ozkardeskaya el debate clave en torno a Tesla ya no gira alrededor de las cifras de entregas a corto plazo ni a las ventas de coches en general, sino a si Tesla podrá seguir posicionándose como una historia de crecimiento impulsada por la IA en lugar de un fabricante de automóviles en declive.
«Los desafíos siguen siendo importantes: las entregas ya no han cumplido las expectativas, la presión sobre los precios, la disminución de los subsidios a los vehículos eléctricos y una gama de modelos obsoleta están afectando a los márgenes, y la elevada inversión de capital —que se espera supere los 20.000 millones de dólares este año— genera preocupación sobre el flujo de caja y la ejecución», indica.
Además, el analista Michael Hewson pone el foco en el negocio energético de Tesla, que «parece ser motivo de mayor preocupación, al registrar una fuerte caída en gigavatios hora hasta 8,8, frente a los 14,2 GWh del cuarto trimestre», lo que «también supone un descenso significativo respecto a los 10,8 GWh del año pasado».
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el petróleo West Texas ha subido un 3,32% ($92,63) y el Brent ha avanzado un 3,12% ($101,51). Por su parte, el euro se ha depreciado un 0,29% ($1,1706), y la onza de oro ha ganado un 0,84% ($4.759).
La rentabilidad del bono americano a 10 años ha repuntado al 4,298% y el bitcoin ha sumado un 4,81% ($78.915).















