Las facturas de una eliminación europea no son tan fáciles de digerir y necesitan su tiempo. Lo importante es el dolor se note lo menos posible porque hay una Liga que celebrar. El Barça volvió a jugar tras el KO en la Champions League y al cobijo de un Spotify Camp Nou que es un fortín en LaLiga. Ningún punto se ha escapado y ante el Celta no fue una excepción en un partido accidentado por las lesiones de Joao Cancelo y Lamine Yamal, al transformar de penalti el único gol del partido y por una emergencia médica en la grada que tuvo el partido interrumpido 18 minutos. Los de Hansi Flick no fallaron, conscientes de que, ganando todo en casa, serán campeones.
Hansi Flick apostó por Gavi, pero no en el pivote, sino más adelantado por la izquierda y Olmo en la mediapunta. La vuelta de Cubarsí tras cumplir sanción motivó que Eric adelantara su posición al centro del campo, pues Gerard Martín se mantuvo en el eje y Joao Cancelo, en el lateral izquierdo.
Solo empezar, Lamine Yamal a la media vuelta envió el balón ajustado al palo, y en la acción siguiente, paradón de Joan Garcia al zurdazo de Pablo Durán. Ritmo frenético y vibrante de dos equipos decididos a restañar sus heridas europeas.
Hansi Flick abraza a Lamine Yamal / EFE
Que se tranquilizó con el paso de los minutos y llevó a un juego más espeso de los azulgranas, de tocar y tocar pero sin profundidad y con un cuadro vigués cómodo en el bloque bajo después de la sangría de goles encajados en los últimos partidos.
Los celestes avisaron con un disparo lateral de Ferran Jutglà tras un pase medido de Hugo Álvarez, antes de dar paso a las múltiples incidencias. La primera, la lesión de Joao Cancelo tras caer al suelo y señalarse la rodilla.
Lamine, gol y lesión
El Barça fue sacando su fútbol a cuentagotas, siempre liderado por un Lamine Yamal que se sacó el recurso de la puntera en el 28′ de tan zurdo que es para no darle con la derecha. Su asistencia posterior a Olmo no la pudo aprovechar el de Terrassa llegando desde atrás.

Lamine Yamal adelantó al Barça contra el Celta de penalti… y se lesionó / Dani Barbeito
Lo siguió intentando el de Rocafonda hasta provocar un penalti con final amargo. Yoel Lago dejó la pierna y no hubo dudas. El canterano azulgrana marcó… y se lesionó. Solo disparar, pidió el cambio, mientras en el lateral se ponía la alarma por una emergencia médica que tuvo el partido parado 18 minutos hasta la evacuación del estadio de la persona acertada.
El Barça regresó al juego mejor que su rival y antes del descanso, el sustituto de Lamine, Roony Bardghji, se sacó un zapatazo que hizo volar al rumano Ionut Radu. Un primer tiempo accidentado como pocos.
Arrancó la segunda mitad con la entrada de Fermín por Gavi, pues el sevillano tampoco pudo seguir por un golpe. Un Barça que salió con los bríos renovados y una marcha más. Ferran Torres la empalmó a pase magistral de Pedri, un golazo que anuló Munuera Montero por un fuera de juego milimétrico del valenciano.
Entró Mingueza para jugar de carrilero izquierdo bajo la atenta mirada en el palco de Ronald Koeman , el técnico que le hizo debutar en el Barça. Los minutos iban transcurriendo y el marcador se estaba poniendo peligroso. Y más tras la aparición en el césped de Borja Iglesias, el autor de un hat-trick la temporada pasada que de nada le sirvió a su equipo. Flick se decantó por dar entrada a Rashford y a Frenkie de Jong, que se convirtió en el neerlandés con más partidos de la historia del club. Superó a un Phillip Cocu que también fue uno de los invitados al partido.
Pero se trataba de ganar y no de celebrar onomásticas, al menos, hasta que se completaran los deberes. Costó lo suyo, pero tres puntos más para mantener el +9 respecto al Real Madrid y ver LaLiga cada vez más cerca.












