La Guardia Civil ha liberado a más de 300 perros de un criadero ilegal en Gijón, situado en las faldas del Monte Areo. La intervención del SEPRONA se ha producido a raíz de una denuncia ciudadana y actualmente se investiga si el negocio, especializado en la cría de perros pequeños de compañía, contaba con las licencias necesarias y si los animales se encontraban en buenas condiciones. Los perros han sido trasladados al albergue municipal de Serín: el Centro de Protección Animal de Gijón.
Un estado de salud lamentable
La responsable del centro, Alejandra Mier, ha descrito el estado de los animales como el resultado de vivir en «tremendas condiciones, sobre todo higiénicas«. Según ha detallado, muchos presentan graves problemas de ojos, hasta el punto de que «los veterinarios ya nos han adelantado que algunos van a perder ojos«, además de «bastantes tumores, hernias tanto inguinales como umbilicales, problemas de piel y, sobre todo, muchísimos parásitos internos, algunos contagiosos al ser humano».
Dos perros juegan en el agua, en la playa de San Lorenzo de Gijón
Red de colaboración y llamamiento a la ciudadanía
La gestión de tal cantidad de animales ha desbordado al centro, que ha recibido ayuda inmediata. En una entrevista en Herrera en COPE en Gijón, Mier ha explicado que «compañeras de otras protectoras en Asturias y de también de Madrid se han ofrecido desde el minuto uno». Esta colaboración es vital, ya que, al estar los animales en una situación «tan delicada, es especialmente importante que tengamos grupos más pequeños para darles esa atención extra que no recibían en esa situación de hacinamiento en la que estaban».
Lo que más necesitamos es alimentación especializada para mamás recién paridas y para perritos de muy pequeño tamaño”
Responsable del Centro de Protección Animal de Gijón
El albergue, con recursos adaptados a perros de gran tamaño como pitbulls o mastines -que son los que habitualmente acogen- necesitan «muchísimo pienso y latas de perro pequeño y cachorros«, ha señalado Mier. La necesidad más urgente es la «alimentación especializada para mamás recién paridas y para perritos de muy pequeño tamaño», ya que muchos de los rescatados apenas alcanzan los tres kilos de peso.
Investigación abierta y futuro de los animales
Por el momento, los perros quedan a disposición judicial mientras el centro se enfoca en su recuperación. «Lo que tenemos que hacer es cuidarlos lo mejor posible, que su vida desde hoy empiece a ser una vida mejor«, ha afirmado la directora. Desde el centro esperan que las medidas cautelares se resuelvan con rapidez para poder entregar los animales a casas de acogida y que puedan conocer «esa sensación de pertenecer a una familia que no conocen».
Además, el Ayuntamiento de Gijón estudia jurídicamente la posibilidad de declarar, a los animales, en situación de desamparo, para que su titularidad pase a manos municipales y, según el concejal de Medio Ambiente, Rodrigo Pintueles, «facilite el proceso de adopción de manera que puedan tener pronto un hogar sin tener que esperar a que se resuelta el procedimiento judicial».

El concejal de Medio Ambiente de Gijón, Rodrigo Pintueles, visita a los perros liberados en el Centro Protección Animal
La investigación del SEPRONA sigue abierta para esclarecer los hechos. Las irregularidades detectadas en el criadero podrían derivar en infracciones administrativas e, incluso, penales para los responsables del negocio. Fuentes de la investigación han confirmado que no se descartan nuevas intervenciones relacionadas con el caso.













