Con una enorme bandera de Venezuela, visera y camiseta blanca también con la enseña del país, Aquiles Medina ya estaba ayer a las cuatro de la tarde esperando a María Corina Machado en la Puerta del Sol. Había venido a escuchar a la líder opositora desde Figueres, la ciudad en la provincia de Girona en la que se ha terminado instalado desde que llegó a España, hace ocho años. Dirigente sindical, no llegó a estar encarcelado, pero prefirió salir antes de verse abocado a una situación más comprometida.
Preguntado por lo que para él significa María Corina Machado no alberga dudas. “Una maravillosa esperanza”, contesta. “Una enviada de forma divina que lleva más de 30 años luchando sin miedo, sola, tumbando barreras, rompiendo esquemas, haciendo todo. Hoy la tenemos y tenemos que apoyarla, tenemos que continuarla, tenemos que seguirla porque es nuestra lideresa y de alguna u otra manera va a reflotar a Venezuela, la va a reestructurar, va a levantar la industria tanto petrolera como de alimentos”.
No es el único que tiene esa visión casi mesiánica de la fundadora de Vente Venezuela, el movimiento desde el que logró aglutinar a toda la oposición al chavismo. Carismática y con un historial de resistencia, la mayoría de la diáspora venezolana que desbordó este sábado el centro de Madrid a su alrededor, unas 11.000 personas según la estimación de la Delegación de Gobierno, ven en ella la única esperanza de retorno.
Seguidores de María Corina Machado, este sábado en la Puerta del Sol. / Claudia Paparelli – BLOOMBERG
El propio encuentro en la Puerta del Sol tuvo algo de providencialista favorecido por la propia figura de Machado. Hubo gritos de entusiasmo, hubo lágrimas, hubo desmayos bajo un calor casi veraniego, la gente le ofrecía a sus bebés para que los sostuviera y hasta le colgaron un rosario. “Vamos de la mano de Dios porque esta es una lucha espiritual entre el bien y el mal. Y vamos a expulsar el mal de nuestro país», llegó a proclamar la Premio Nobel de la Paz de 2025 sobre la tarima desde la que se dirigía a sus seguidores.
Luisy lleva cuatro años en Madrid y ha vendido con su marido y sus dos hijos, de 12 y 5 años. El mayor nació sin recto y con muchos problemas, está operado del corazón y tiene una discapacidad reconocida. “Allí no hay recursos”, relata, “no hay insumos médicos, vi a muchos niños morir y vivía con ese miedo. Y teníamos una doble situación: si teníamos para la comida, no teníamos para las medicinas y si teníamos para las medicinas no teníamos para la comida”.
En esa situación ve en María Corina Machado “esperanza, lucha y valentía”. “Desde que yo estaba pequeña, la veía luchando y se me ponen los pelos de punta recordándolo, porque la veía luchando siendo la voz del pueblo que el gobierno y el régimen quería callar. Nos ha devuelto esa fe y esa esperanza de ser libres y es nuestra gran motivación, porque si ella no para, nosotros tampoco vamos a parar nunca. Es nuestro líder”.
“Esperanza” es la palabra que empleaba también Alejandro de 28 años. Acudía con su novia, su hermano y su cuñada, todos con la misma camiseta, blanca con la imagen de Nicolás Maduro capturado impresa. “Hemos visto durante tantos años políticos involucrados con el Gobierno… Esperemos que llegue el momento y María Corina haga bien las cosas…”.

Vista de la Puerta del Sol con miles de venezolanos exiliados escuchando a María Corina Machado.do, Venezuela’s opposition leader, not pictured, cheer during an event in Madrid, Spain, on Saturday, April 18, 2026. Machado said she’s «coordinating» her return to the country with the US, without giving a date. Photographer: Claudia Paparelli/Bloomberg / Claudia Paparelli – BLOOMBERG
Otros son más entusiastas. Como Carolina Perdomo, llegada a la Puerta del Sol con otra veintena de venezolanos desde Granada “a apoyar toda esta lucha por la libertad, a apoyar a María Corina Machado, la líder que nosotros queremos, que nosotros amamos, apoyamos y con la que estamos dispuestos a seguir en la lucha”.
“El Nobel es de los que han dado su vida por esta lucha”, se lee en la cartela que sostiene. “Levantamos también la voz por todas esas personas que fueron asesinadas en las marchas, en cada una de las reuniones, de las concentraciones. Alzamos la voz también por ellos y por los presos políticos, que están todavía en unas condiciones inhumanas”.
Presos políticos como Juan José Freites. Entre el 22 de enero de 2024 y el 26 de febrero de 2026 estuvo recluido, “secuestrado”, dice él, en el Helicoide, el tristemente célebre centro de detención del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) por haber sido coordinador regional de la campaña de Machado en las primarias de octubre de 2023 y del Comando Con Venezuela para las elecciones del 28 de julio de 2024.
“María Corina Machado significa para el país y para el mundo entero una inspiración de fuerza, de valentía, de coraje, pero sobre todo de libertad”, mantiene. “Significa esa Venezuela que nunca se conformó a vivir en dictadura, esa Venezuela que pensó de manera disruptiva para tener un país totalmente distinto al que tenemos ahora y hoy María Corina significa la esperanza, no solamente de Venezuela, sino de un hemisferio completo, de lograr la libertad”. Un acto como el de la Puerta del Sol, añade “supone una inyección de energía, una inyección increíble de amor por Venezuela, de lo que significa ser venezolano y, por supuesto, hacerlo a la venezolana”.














