La exvicepresidenta del Consell y futura candidata a las elecciones municipales de València por Compromís, Mònica Oltra, ha ofrecido esta mañana en el programa de Julia en la Onda de Onda Cero su primera entrevista desde que volviera a la esfera pública hace unos meses. Era la primera vez en cuatro años que se sentaba frente a un micrófono y lo ha hecho ‘aplomada’, una expresión valenciana que define el estado vital que atraviesa: serena, ilusionada por volver a la política y especialmente emocionada por hacerlo en el escenario municipal.
A preguntas de Julia Otero, la entrevista ha oscilado entre lo personal, lo político y lo judicial, en un tono amable donde Oltra ha podido explicar cómo se encuentra a todos los niveles. En lo político, volver a la primera fila desde una candidatura local es en estos momentos su principal proyecto, reconociendo que ha rechazado estar en los puestos de salida de la formación de izquierdas que lidera Gabriel Rufián para unir a los partidos de corte progresista. “España es demasiado grande para mí y yo soy muy de mi tierra, de las cosas tangibles; la política estatal se aleja mucho de la gente”, y ha matizado que su candidatura a València “me hace especial ilusión”.
Ha explicado que este movimiento interno desde Compromís se gestó en 24 horas y lo planteó como el movimiento de Zohran Mandani, actual alcalde de Nueva York que se hizo con la alcaldía contra todas las previsiones. “Esa es la política pegada al día a día y necesitamos reivindicar lo físico, la política estatal es muy abstracta”, ha dicho.
En este sentido, ha valorado la iniciativa de Rufián que considera “de absoluto sentido” y se ha mostrado dispuesta a contribuir en lo que pueda, pero no en el plano estatal. Lo hará -ha insistido- desde lo local, porque su cabeza “desde hace tiempo” ya va cambiando cosas de la ciudad a medida que la transita.
El paso adelante de Oltra se produce casi al tiempo que se abre juicio oral contra ella en la causa sobre los abusos de su exmarido a una menor tutelada y su presunto encubrimiento. La causa, archivada tres veces, fue reabierta por la Audiencia de València en febrero de este año y se le ordenó al juez instructor, contra su criterio, que se abriera juicio oral.
Esa cita podría llegar en cualquier momento, con el riesgo de que se produzca cerca de las próximas elecciones municipales en la primavera de 2027. “Ese era el objetivo de España 2000 y Vox, apartarme de la política primero y sentarme en el banquillo después”, ha dicho la exvicepresidenta.
Críticas a sus socios y su propio partido
En este sentido y preguntada por su dimisión hace ya cuatro años, Oltra no ha lanzado balones fuera y ha ido al grano: se apartó “por responsabilidad” porque era “una bomba que no se podía sostener”. En este punto, ha señalado a sus entonces socios en el gobierno, el PSPV, como parte de la presión ejercida para que se hiciera a un lado. Paradójicamente, ha defendido, ese movimiento les costó la presidencia de la Generalitat y ha rematado que “en su pecado llevan su penitencia”.
También ha tenido críticas para su propio partido, Iniciativa y Compromís, de los que ha dicho que en aquel momento “no supieron aguantar los machos”, remitiendo a la intervención pública que realizó para anunciar su dimisión.
Oltra también ha subrayado que no se da por vencida por mucho que la derecha y la extrema derecha insista en apartarla de la batalla política porque “si no nos rendimos, no han ganado”.
En lo personal, la exvicepresidenta se ha sincerado con Otero y ha reconocido que dar el paso adelante de volver a la política le ha costado mucho tras años de dolor propio y en su círculo más íntimo. A lo largo de este tiempo, en el que ha vuelto al ejercicio de la abogacía, también ha explicado que tuvo una “crisis de fe” con la profesión tras verse envuelta en la causa judicial en la que todavía está inmersa.
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