El martes habrá partido de Euroliga en el Palau. Frente al Estrella Roja. Con el ineludible triunfo sobre el Bayern que le mantuviera entre los diez primeros (95-69), el Barça se ganó el derecho a seguir compitiendo y a seguir soñando. De momento, una semana más.
Terminó el quinteto azulgrana noveno por la derrota del Estrella Roja -gracias al Madrid- y eso le concede el privilegio de disputar el duelo en casa con los serbios. Si vence, el viernes tendrá que viajar para visitar al perdedor del Panathinaikos-Mónaco y, entonces sí, entrará en el playoff.
Fall escucha «MVP, MVP»
Will Clyburn llevó de la mano a sus compañeros a superar el listón mínimo. Para eso se le fichó. Una formidable actuación, que mereció un 33 de valoración (22 puntos, 7 rebotes) le encumbró sobre el grupo. Falló los dos primeros tiros, y acertó todos los demás.
Darío Brizuela (16 puntos) tapó una mala noche de Kevin Punter y a la pareja anotadora les protegió el gigante que ha dejado de estar dormido en las últimas semanas, un Youssoupha Fall insospechadamente infalible. Hubo cánticos de «MVP, MVP». Merecidos, con sus 14 puntos y 11 febotes.
Pascual mantuvo la apuesta de Punter para ejercer de base incluso teniendo a Satoransky, que recibió el alta poco antes del partido. Tuvo que echar mano pronto del checo por el escaso juego colectivo del equipo y los efectos se notaron poco a poco. Con Satoransky al frente, un inquietante 7-12 se transformó en el bocinazo del primer cuarto con un triple de Brizuela (20-19).
El trampolín de los secundarios
El segundo triple llegó en la reanudación, con un quinteto compuesto por secundarios. Con Fall, Cale y Norris, los errores en el tiro, que se redujeron, quedaban compensados con un enorme ejercicio defensivo que amplió la tranquilidad de los azulgranas.
Fall aportó unos fantásticos minutos capturando rebotes (seis) y acomplejando a los alemanes, que solo anotaron cinco puntos en su presencia. Aplaudieron su sustitución. En un par de minutos sumaron siete, y solo pudieron contener la velocidad que había adquirido el Barça con el 39-26. De la mano de Clyburn (13 puntos) al descanso, que compensaba la oscuridad de Punter.
Will Clyburn (Barça) en el partido de Euroliga contra el FC Bayern Munich. / EP
Homenaje a Pesic
Svetislav Pesic, aplaudido en su aparición en la cancha, ovacionado en el homenaje que se le tributó -en la pista estaban los dos campeones de Europa con el Barça, en 2003 y 2010- tenía una última misión en su despedida. A costa de que desgraciar la noche de su querido Barça: remontar los 11 puntos de desventaja (42-31) del descanso. Relajado jugaba el Bayern, ajeno al drama clasificatorio de la última jornada.
Lo que no podía hacer Pesic era motivar a sus hombres para un esfuerzo supremo y, cuando menos, igualar las ganas de los azulgranas, claramente enfocados en el objetivo. La distancia se dobló en el tercer cuarto (61-38) y la incógnita por el desenlace del partido acabó antes de tiempo.
Los 20 puntos (68-48) del tramo final, cuando se aplaudió la primera canasta de Punter, eran demasiados para el último día de Pesic. Pascual sólo escribió un punto y seguido.
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