Donald Trump redobla la presión contra el presidente saliente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell y convierte el final de su mandato en un ultimátum. El político republicano ha vuelto a lanzar una avalancha de amenazas contra el máximo responsable del banco central, cuyo mandato llega a su fin en las próximas semanas, y ha amenazado con despedir al economista de 73 años si no abandona su cargo «a tiempo«. «Tendré que despedirlo si no se va a tiempo», ha dicho Trump en una entrevista con Fox. «Me he contenido a la hora de despedirlo. He querido despedirlo, pero detesto ser polémico«, ha admitido el político.
Estos comentarios se producen mientras la Fed se prepara para un cambio de guardia el próximo 15 de mayo. Kevin Warsh, de línea dura y afín a Trump, está llamado a sustituir a Powell tras un mandato especialmente convulso al frente de la Fed —caracterizado por una guerra en Ucrania, presión política, una guerra comercial, y ahora, una guerra con Irán—. Sin embargo, aunque el mandato de Powell como presidente finaliza en mayo, su mandato en la Junta de Gobernadores no terminará hasta 2028. Powell ha barajado permanecer como presidente pro tempore —presidente interino— si su sucesor, Warsh, no es confirmado por el Senado antes de que termine su mandato.
Examen en el Senado
Aunque Trump nominó a Warsh, todos los presidentes de la Fed se someten a un examen de confirmación ante el Senado, un proceso que se ha topado con obstáculos por parte del senador republicano Thom Tillis, quien ha amenazado con bloquear la confirmación de Warsh, debido a la investigación en curso por parte del Departamento de Justicia. La investigación se centra en las obras de renovación de la sede de la Fed en Washington.
La Comisión Bancaria del Senado, la entidad encargada de confirmar el cargo del próximo presidente de la Fed, ha programado la confirmación de Warsh para el próximo 21 de abril.
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