Se le está cruzando demasiado. España no consigue tomarle la medida a Inglaterra (1-0) y volvió a caer ante el conjunto de Sarina Wiegmann, esta vez en Wembley. Tuvo más balón el conjunto de Sonia Bermúdez, pero terminó siendo estéril ante el acierto del conjunto inglés. El primer asalto se lo llevan las inglesas. Se ponen como cabezas de grupo y dejan a España en los puestos de la repesca para el Mundial. Además, se lesionó Patri Guijarro para colmo.
Desde los primeros compases de partido, ambos equipos sentían que el partido iba más allá. Importaba más que los tres puntos, que los posibles goles o que la ansiada victoria. Remoloneó España sobre el verde, intentó imponerse con balón, pero se mantuvo estoica Inglaterra, que encontró fortuna antes de la media parte para frustrar a las españolas, que se iban encontrando mejor. Y, lo peor, es que el tanto de las locales no vino de una jugada propia, sino más bien de un cúmulo de errores del conjunto de Sonia Bermúdez. Una jugada totalmente rocambolesca. Vino y se fue el balón, rebotó en demasiadas botas propias y ajenas. Y entre tanto embrollo la defensa española no logró rechazar el balón y terminó colándose dentro del área de Cata Coll tras un toque de Lauren Hemp.
Más de 62.000 aficionados
Los 62.306 aficionados que llenaron las gradas del emblemático estadio inglés se lo pasaron en grande con las idas y venidas de un partido que, tras el tanto de las anfitrionas, se puso más cuesta arriba para España. Pese a tener el control del esférico, las jugadas de peligro se quedaban estancadas en tres cuartos de campo. Ahí llegaba la ofuscación. Frustradas viendo que el balón no entraba, probaron y probaron. Pero no siempre querer te permite lograr tu objetivo. Y España chocó de frente con un muro. No tanto por Inglaterra, sino más bien por su falta de acierto.
El segundo tiempo fue un monólogo de España, que rebuscó en todas las opciones posibles. Desde Claudia Pina a Salma Paralluelo cuando irrumpió en el campo tras sustituir a Esther González, quien también probó pero no encontró fortuna.
En las idas y venidas de un partido que España estaba cocinando a fuego lento, Patri Guijarro cayó al suelo. Se llevó las manos a la cara para taparse las lágrimas que asomaban y, cuando el dolor se hizo más intenso, se cogió el tobillo. Tuvo que ser sustituida con ayudas del servicio médico para apoyar el pie en el suelo. A la espera de pruebas y un comunicado médico, la lesión de la centrocampista del Barça preocupa.
Sin la mallorquina, España lo intentó sin cesar pero no encontró el empate. Por la mínima, las de Sonia Bermúdez cayeron en Wembley y se complican la clasificación para el Mundial de Brasil de 2027.
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