Los hogares castellonenses ya notan en su bolsillo el efecto de la guerra de Irán. Los precios vuelven a repuntar en la provincia, en especial los vinculados a la energía y el transporte, y sitúan al cierre de marzo la inflación interanual en el 3,5%.
Así lo muestran los últimos datos del índice de precios la consumo (IPC) publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que fijan la inflación en el territorio castellonense una décima por encima de la media nacional, en el 3,4%.
Se trata de la primera actualización de este indicador después del estallido del conflicto en Oriente Medio, en la que se aprecia una variación mensual del 1,1%. Sin embargo, esta vez Castellón no resulta el territorio que sufre una mayor inflación, pues es superado por otras 19 provincias, entre ellas Alicante (3,6%). En cambio, sí que sobrepasa el dato de Valencia (3,2%) y también de la media de la Comunitat Valenciana (3,4%).
¿Dónde se nota más?
¿Y en qué se nota el encarecimiento? El transporte (4,9%) y la vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,8%) se sitúan entre los productos y bienes que más suben los precios en marzo en suelo castellonense respecto al año anterior, junto al vestido y calzado (5,5%), los seguros y servicios financiaros (4,7%) y los restaurantes y servicios de alojamiento (4,6%).
También se nota ya con claridad en la cesta de la compra, que vuelve a experimentar una nueva escalada. Las bebidas alcohólicas y el tabaco cuestan un 3,7% más, mientras que los alimentos y las bebidas no alcohólicas requieren un desembolso un 3,4% más elevado. Los servicios de cuidado personal suben el precio un 3,2%.
Debajo del 3%, sin embargo, quedada la inflación en actividades recreativas, deporte y cultura, la enseñanza, los muebles y artículos del hogar, las comunicaciones y la sanidad.
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