La hacemos igual que mi bisabuelo

Cuando el repartidor entra en la pastelería de los hermanos No, a veces posterga un poco el momento de marcharse. «Se para un ratito en el local, porque dice que con el olor ya va alimentado. Todo el mundo que pasa por aquí está perdido«, cuenta entre risas Lucía, la maestra pastelera de uno de los obradores más antiguos de Bergondo.

Fuente