Rubén Burgos se lamentó de la derrota de este sábado ante el IDK Euskotren y admitió que el rival mereció una victoria que trabajo con más deseo y hambre. «No hemos conseguido entrar en ritmo de partido en los 40 minutos, pese a haber empezado con buena circulación y buenas decisiones, pero la falta de acierto nos ha generado dudas y restado espacios ofensivos. Hasta el final no hemos logrado abrir el campo y anotar de tres ante un equipo que se cierra mucho, que juega físico y que se jugaban mucho. Ese hambre y deseo no lo hemos igualado, no podemos permitirnos no estar a la altura de las circunstancias y tenemos que ser autoexigentes».
A ello añadió el técnico taronja que «en defensa nos hemos visto superadas en uno contra uno, la táctica y las alternativas por momentos nos han concedido alternativas, pero ha sido un espejismo. El liderazgo del partido ha sido de IDK siempre, mérito de su planteamiento y deseo, nos sirve mucho como ejemplo para aprender que cuando no hay acierto hay que cerrar aún más tu canasta. De cara al playoff los partidos van a ser cada vez más duros y de exigencia física».
Leo Fiebich, en una acción del partido ante el IDK Euskotren. / IDK Euskotren
Lección para el playoff
Si la derrota puede servir de algo es para aprender la lección de cara a la lucha por la LF Endesa en los próximos playoff, a falta de dor jornadas para cerrar antes la Liga Regular. Y así lo expresó Rubén Burgos. «Tenemos dos semanas para preparar y trabajar al máximo para volver a tener ese deseo, hambre y nivel del día a día que tuvimos antes de la Copa de la Reina y poder afrontar los playoff con la mejor energía posible y la máxima confianza individual y colectivamente».
Para ello, «como staff, tenemos que cuidar y ayudar a que cada jugadora recupere y juegue a su nivel real y facilitarle los escenarios para que se desarrollen en la pista».













