Los días de sol y buen tiempo han durado poco en Gran Canaria, donde continuará la inestabilidad meteorológica este fin de semana. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) mantiene activado el aviso amarillo por fuertes rachas de viento, que podrán alcanzar hasta 70 kilómetros por hora en las zonas más altas de la isla. El Gobierno de Canarias también mantiene la prealerta por el mismo fenómeno, que afectará de forma similar tanto a las islas occidentales como a las orientales. Además, se mantiene la alerta por fenómenos costeros para este fin de semana, con olas que podrían alcanzar hasta seis metros de altura en el norte de Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura, Tenerife, La Gomera y El Hierro. A este escenario se suman lluvias persistentes que continuarán afectando al Archipiélago, así como la alerta por riesgo de desprendimientos en las islas occidentales.
En Gran Canaria este viernes estará marcado por la lluvia, con precipitaciones de débiles a moderadas que podrían llegar a ser persistentes, especialmente en la zona norte de la isla. El viento soplará con fuerza desde el noroeste, aunque durante la jornada no superará los 60 kilómetros por hora a diferencia del resto del fin de semana, cuando se esperan rachas más intensas. Las temperaturas máximas alcanzarán alrededor de 20 grados al mediodía en los municipios del sur, mientras que las mínimas rondarán los 10 grados en zonas de interior como Tejeda y la cumbre de la isla.
Sin incidencias por derrumbes en Gran Canaria
La inestabilidad se intensificará este sábado en Gran Canaria. A partir del mediodía se esperan rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora en la cumbre y en las zonas este, sur y oeste de la isla. Además, la mala mar persistirá con olas que podrán alcanzar los seis metros en las costas del norte. Las lluvias continuarán durante la jornada, siendo más notables en la primera mitad del día, aunque con menor intensidad que en días anteriores. Las temperaturas se mantendrán estables, con máximas que volverán a rondar los 20 grados.
El domingo la isla experimentará un escenario más estable, con posibilidad de precipitaciones débiles durante la mañana en la zona norte. Para este día, la Aemet no ha decretado avisos amarillos ni por viento ni por fenómenos costeros adversos. Las temperaturas subirán ligeramente, con máximas que podrían alcanzar los 22 grados en los municipios del sur de la isla. En cuanto a la alerta por riesgo de desprendimientos que mantiene activa el Gobierno de Canarias en las islas occidentales, por el momento no afectará a Gran Canaria, donde no se han registrado incidencias de este tipo.
En el resto de las islas la situación será similar a la de Gran Canaria, aunque la alerta por riesgo de derrumbes afectará con más intensidad a esta zona. Santa Cruz de Tenerife podrá ser la más afectada, donde los desprendimientos han sido los incidentes más frecuentes tras el paso de la borrasca Therese. Además de los desprendimientos este viernes se espera viento fuerte del noroeste, con intervalos de intensidad elevada en la Dorsal, las cumbres centrales y el extremo noreste. Las lluvias y el oleaje, que podrá alcanzar hasta cinco metros, se mantendrán hasta el domingo.
En Lanzarote y Fuerteventura las precipitaciones serán menos frecuentes que en el resto de las islas. Sin embargo, a partir de este sábado se prevé viento fuerte, con rachas que superarán los 70 kilómetros por hora en ambas islas, acompañado de un oleaje considerable que afectará sus costas.
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