Los científicos no dejan de sorprenderse por las capacidades de los chimpancés y otros simios, que son capaces de desarrollar tareas, tanto mecánicas como sociales, que parecían exclusivas del ser humano. Ahora, el último hallazgo apunta a que estos animales son capaces de producir música.
Científicos de la Universidad de Kyoto (Japón) han publicado en la revista Annals of the New York Academy of Sciences un estudio en el que exponen sus conclusiones tras observar durante más de dos años las conductas de los chimpancés. Aunque inicialmente, parecía tratarse de simples juegos o actitudes exploratorias, finalmente se descubrió que esos gestos y comportamientos estaban creando ritmos musicales claramente distinguibles.
Los científicos vieron que estos simios tomaban objetos y con ellos realizaban golpes, los arrastraban o los lanzaban. Estudiaron la relación entre todos estos movimientos y si respondían al azar o bien estaban conectados mediante algún tipo de estructura.
Estructura rítmica y patrones que se repiten
Los resultados fueron sorprendentes, porque no eran movimientos aleatorios ni desconectados entre sí. Había una organización interna y una serie de patrones que se repetían, recordando a las estructuras rítmicas. Incluso los intervalos que había entre golpes evidenciaban una gran regularidad, con un tempo constante.
Chimpancé con listones de madera creando música, en una imagen del estudio / Universidad de Tokyo
Esto es lo que detectaron al observar los movimientos corporales de los animales, pero cuando dichos comportamientos incluían el uso de objetos, el ritmo era más evidente aún. El uso de herramientas, exponen los investigadores, ampliaba las posibilidades de realizar diversas acciones, y además mejoraba la precisión en la secuencia.
Es decir, no se trataría de simple ruido, sino que ese sonido contiene patrones rítmicos reconocibles.
Por otra parte, los investigadores observaron luego otro componente: la expresión emocional de los animales que estaban realizando estas tareas. Cuando ello sucedía, los chimpancés mostraban expresiones faciales habituales en juegos y estados emocionales positivos, lo cual, según los autores, no es habitual en las expresiones meramente vocales de la especie.
Ayumu, el chimpancé músico
Ayumu es el nombre de un chimpancé de 26 años que, de manera espontánea, empezó a recoger listones de madera que había en el suelo para usarlos como elementos de percusión. Como muestra el video, no solo golpeaba con ellos, sino que realizaba varias acciones combinadas, alternando movimientos y emitiendo sonidos vocales al mismo tiempo.
Los científicos registraron casi 90 casos de este tipo entre 2023 y 2025 y con cada uno de ellos descubrieron nuevas pistas sobre un fenómeno que hasta ahora no se había documentado.
Este descubrimiento consolida la idea de que la música humana podría hundir sus raíces en los más remotos tiempos de su evolución, y se conservarían los vestigios de sus orígenes en nuestros parientes evolutivos.
Otra de las conclusiones es que este tipo de comportamientos muestra que la capacidad de exteriorizar emociones mediante el sonido causado por instrumentos no es exclusiva del ser humano.
El siguiente paso que tienen previsto dar los investigadores es examinar cómo reaccionan los demás chimpancés del grupo ante este tipo de ‘actuaciones musicales’, pues si hubiera una respuesta social ante ellas, el fenómeno adquiriría entonces una complejidad aún mucho más espectacular.












