La coctelería que se desarrolla en Canarias sigue ganando peso en el panorama nacional, y nombres como el de Lucio empiezan a consolidarse dentro de ese crecimiento. Lucio afincado en Gran Canaria desde hace 11 años y actualmente trabajando en Meloneras, ha logrado posicionarse entre los 25 mejores profesionales del país en World Class, una de las competiciones más exigentes y prestigiosas del sector.
Impulsada por Diageo, la competición reúne cada año a algunos de los bartenders más destacados de España, que deben superar distintas fases donde se evalúan técnica, creatividad, conocimiento de producto y capacidad de ejecución. Alcanzar el Top 25 supone entrar en una fase avanzada donde el nivel competitivo aumenta de forma considerable.
En esta edición, además, Gran Canaria ha logrado situar a dos bartenders dentro de este Top 25, reflejando el crecimiento del nivel que se está desarrollando en la isla y su creciente presencia dentro del circuito nacional.
En el caso de Lucio, este paso llega tras una evolución progresiva dentro de su trayectoria. Hace un año ya llamó la atención con la creación del cóctel más caro de Canarias, una propuesta que destacaba no solo por su valor, sino por el concepto que había detrás: exclusividad, precisión y una puesta en escena cuidada al detalle.
Lejos de quedarse en ese impacto inicial, su propuesta ha ido evolucionando hacia una línea más definida, donde la técnica se combina con una visión clara: transformar cada servicio en una experiencia completa. “Un cóctel no es solo lo que bebes, es todo lo que ocurre a su alrededor”, explica, una idea que resume su manera de entender la coctelería.
Ese enfoque se trasladó desde el primer reto de World Class, donde Lucio decidió construir su propuesta a partir del territorio en el que desarrolla su trabajo. En ese challenge inicial, incorporó productos de Km-0 procedentes de proveedores locales con los que colabora habitualmente: desde café de Agaete hasta maracuyá y fruta del dragón de una finca en Valsequillo, además de la piña de la isla de El Hierro y una selección de hojas y flores de una finca en Vecindario.
Una manera de integrar el producto canario dentro de una propuesta de inspiración japonesa, combinando identidad local y técnica contemporánea en un contexto competitivo de alto nivel.
Ese enfoque es precisamente el que ha marcado su paso por World Class, donde no solo se valora la ejecución, sino la capacidad de construir propuestas con identidad propia. A lo largo de la competición, los participantes deben enfrentarse a retos que exigen reinterpretar clásicos, desarrollar conceptos originales y trabajar bajo presión, en un entorno donde cada detalle cuenta.
Formar parte del Top 25 sitúa a Lucio dentro de un grupo reducido de profesionales que actualmente marcan el nivel de la coctelería en España, además de ofrecer una plataforma de visibilidad dentro de un sector altamente competitivo.
Su trayectoria refleja también un cambio más amplio: Canarias no solo se posiciona como destino turístico, sino como un entorno donde la coctelería evoluciona y atrae talento internacional que desarrolla su carrera en las islas.
Para Lucio, esta fase dentro de World Class supone un punto de consolidación dentro de su evolución profesional, en una competición que funciona como termómetro del nivel actual del sector.
Porque, más allá del resultado final, su propuesta ya deja clara una dirección: la coctelería entendida no solo como técnica, sino como una experiencia pensada para que el cliente la recuerde.










