JP Morgan respalda los planes de Iberdrola y Endesa y les mejora el precio objetivo

Espaldarazo de JP Morgan a las eléctricas españolas. En su último análisis, la firma estadounidense evalúa las perspectivas del sector tras los últimos acontecimientos, entre los que destacan el estallido del conflicto en Irán y la rotación hacia valores defensivos, así como a la publicación de estrategias actualizadas. En este contexto, tanto Iberdrola como Endesa han recibido una mejora de precio objetivo por parte de estos expertos.

En el caso de Iberdrola, la compañía vasca ha visto aumentar su valoración por parte de JP Morgan hasta los 18 euros, aunque su consejo se mantiene en ‘neutral’. Este precio objetivo se sitúa ligeramente por debajo de los últimos precios de cierre (19,83 euros), mientras que supone una mejora de 0,8 euros respecto al anterior precio objetivo de la entidad.

Por otro lado, JP Morgan eleva el precio objetivo de Endesa hasta los 37 euros, cifra que se sitúa un poco por encima de los 36,21 euros en los que cerró la eléctrica este pasado martes. No obstante, esta cantidad refleja una mejora de más del 10% respecto a los 32,5 euros con los que JP Morgan valoraba a Endesa, que mantiene su recomendación ‘neutral’.

IBERDROLA

Según la firma estadounidense, Iberdrola debería beneficiarse este año de una combinación de tres factores: la suspensión del impuesto del 7% sobre la generación, la mayor volatilidad e incertidumbre generada por la guerra en Irán y un invierno extraordinariamente húmedo.

En primer lugar, la suspensión del gravamen «impulsa una mejora del margen en sus contratos minoristas a precio fijo». Por otro lado, la mayor volatilidad «debería suponer una amenaza competitiva menos agresiva a corto plazo por parte de proveedores alternativos de energía», mientras que las precipitaciones registradas en los últimos meses permitirán desarrollar «una producción hidráulica extra estimada de aproximadamente 4 TWh o más por encima de la media anual«. «El impacto de este último factor se ha visto significativamente amplificado por las consecuencias de la guerra, ya que estos volúmenes adicionales no están contratados y, por tanto, se venden a precios al contado», agregan estos expertos.

Según JP Morgan, la curva del precio eléctrico en España, aunque más resistente a las presiones alcistas derivadas de precios más elevados del gas que otros países europeos, no es inmune al entorno actual. Por ello, los futuros para finales del segundo trimestre y el tercer trimestre de 2026 han subido aproximadamente 15 euros/MWh desde el inicio de la guerra, lo que se traduce en «márgenes significativamente más elevados» para los volúmenes hidráulicos adicionales. Además, añade, el incremento en el precio de la energía de base es asimétrico: los precios en horas punta (impulsados por el gas) suben con fuerza, mientras que los precios en horas valle (impulsados por las renovables) no se mueven, lo que en definitiva se traduce en «mayores diferenciales para la capacidad de almacenamiento por bombeo de Iberdrola».

Paralelamente, la firma estadounidense señala que no se ha producido ninguna nueva interrupción en la construcción de Vineyard Wind 1 tras la reanudación de las obras después de la medida cautelar concedida por los tribunales contra la orden de paralización de diciembre. Ello, explica, debería permitir que Vineyard Wind se complete en breve y, por tanto, que esté en disposición de alcanzar la fecha de entrada en operación en los próximos dos meses.

JP Morgan destaca que su precio objetivo refleja unas tasas de crecimiento a largo plazo más elevadas en las operaciones de redes en Reino Unido y EEUU, así como unos beneficios a corto plazo más altos impulsados por las materias primas en el negocio integrado de generación y suministro en España. Con todo, la firma advierte que la compañía «dejará de ofrecer» un crecimiento del beneficio por acción (BPA) «superior al del sector», a medida que otras compañías «se beneficien de la aceleración en curso del ‘capex’ de crecimiento en los diferentes negocios del sector».

No obstante, sí que ven a la compañía mejorando su ‘guidance’ para el ejercicio 2026 (actualmente en 6.600 millones de euros de beneficio neto ajustado, mientras que su estimación es de 6.800 millones), por lo que les cuesta ver que el valor tenga un comportamiento «significativamente peor» que el del sector en los próximos 12 meses.

ENDESA

En cuanto a Endesa, JP Morgan valora positivamente la sorpresa positiva que supuso su nuevo Plan Estratégico 2026-2028, una hoja de ruta que plantea inversiones récord de 10.600 millones de euros, así como su intención de entrar en el negocio de los centros de datos. Este nivel de inversión supone elevar un 10% el volumen inversor respecto al plan anterior, que se situaba en 9.600 millones de euros, lo que entonces ya fue récord histórico.

La firma estadounidense subraya que los principales objetivos son «agresivos», ya que la meta de crecimiento anual compuesto (CAGR) para el BPA es del 4%, lo que equivale a un CAGR subyacente del 9% una vez eliminado el beneficio extraordinario de aproximadamente 400 millones de euros en operaciones mayoristas de gas registrado en 2025.

«La mayoría de los participantes del mercado cuestionaron la expectativa de Endesa de ver un incremento del margen integrado desde los 52 euros/MWh hasta los 55-60 euros/MWh; sin embargo, consideramos esa parte del Plan Estratégico bastante creíble», destaca JP Morgan. Esto se debe a otro tridente de factores: la normalización de los márgenes de suministro en 2026, a medida que Endesa complete el traslado a los clientes del mayor coste de los servicios auxiliares de 2025; la estabilidad de los márgenes de suministro a partir de entonces; y el «muy relevante» incremento en la producción renovable, la cual «sustituiría la adquisición de energía más cara en el mercado mayorista y reduciría su posición corta en electricidad».

En cuanto a este último factor, JP Morgan prefiere mantenerse «en el lado conservador», ya que observan «un aumento en el factor de carga de la hidráulica gracias a los repotenciamientos de la capacidad existente, y también podemos ver un incremento en la capacidad instalada en solar y baterías en línea con las expectativas de Endesa (0,4 GW cada uno en el periodo)».

«Pero nos resulta difícil de creer la viabilidad del objetivo de incrementar la capacidad eólica terrestre en hasta 1,1 GW en el periodo, ya que seguimos observando fuertes obstáculos en España para obtener la aprobación de nuevos proyectos eólicos terrestres. Como resultado, estimamos una producción renovable de 22,8 TWh en 2028, frente al objetivo de Endesa de 25,2 TWh, que es la razón por la que situamos el margen integrado de Endesa en torno a 56 euros/MWh en 2028, en la parte baja del rango de ‘guidance'», apuntan estos expertos.

Como resultado de todos estos factores, sus estimaciones para 2028 se sitúan en la parte baja del rango objetivo de EBITDA de 6.200-6.500 millones de euros, mientras que a nivel de BPA estiman 2,43 euros por acción en 2028, ligeramente por debajo del rango objetivo de Endesa de 2,5-2,6 euros.

Fuente