Hay historias que no necesitan confirmación para seguir vivas. Basta una mirada, un mensaje público… o un silencio a tiempo. Y eso es exactamente lo que ocurre con Carlos Alcaraz y Emma Raducanu. Porque lo suyo —sea lo que sea— nunca ha terminado de definirse. Y quizá ahí está el secreto. Un rumor que brotó en 2025, ambos tenistas alimentaron y… de repente, frío.
Desde hace años, ambos han dejado señales. Elogios en redes. Declaraciones cargadas de cariño. Gestos que, aunque naturales dentro del circuito, siempre han tenido un matiz distinto para los seguidores de uno y otro. Se llevan bien. Eso nunca lo han negado. Pero el problema —o la magia— es que parecía algo más.
Se conocieron en Wimbledon 2021 y desde entonces no han perdido el contacto. / JUSTIN LANE / EFE
El momento que lo cambió todo en la relación Alcaraz-Raducanu
El punto de inflexión llegó en 2025. Con un anuncio que desató el ruido: Jugarían juntos el dobles mixto del US Open. Y ahí empezó todo. Porque lo que parecía una decisión deportiva se convirtió, casi de inmediato, en tema de conversación fuera de la pista.
Fue el propio Alcaraz quien dio el primer paso al explicar la decisión de jugar juntos ese torneo, durante la temporada de hierba. Y sus palabras no pasaron desapercibidas. «Cuando me propusieron jugar, acepté y mi primer pensamiento fue Emma. Tenemos la misma edad, nos conocemos desde hace bastante tiempo y nos llevamos muy bien. Creo que va a ser muy divertido. Ella (Raducanu) va a ser la jefa«, explicó Alcaraz en su momento, desvelando que fue él quien se lanzó a pedir formar pareja con Emma Raducanu.
Un comentario ligero, pero cargado de complicidad. Días después llegó la respuesta de Raducanu. Y lejos de apagar el fuego, lo mantuvo vivo. «Nos entendemos bien, nos conocemos desde hace unos años. Nos conocimos en 2021 en Wimbledon. Recuerdo que Carlos siempre jugaba el día antes que yo: lo vi ganar y eso me motivó a hacer lo mismo. Fue fantástico vivir ese torneo juntos y seguir escalando puestos en el cuadro del US Open, y luego seguimos en contacto…», explicó la tenista británica.

El español Carlos Alcaraz, en el torneo de Miami / SD
No habló de amor. Ni de relación, pero tampoco lo negó. De hecho fue la prensa sensacionalista inglesa la que insistió con el tema, en concreto The Sun. Esta cabecerá reveló las visitas de uno al otor durante la celebración del torneo de Queen’s antesala de Wimbledon. La nacida en Toronto fue a verle, no solo el domingo para la final, sino que también le estuvo echando un ojo el jueves, y que hubo un encuentro entre ellos. Tras el torneo levantado por el murciano, Raducanu fue al hotel del español, al que se desplazó en su propio coche, y le esperó antes de que llegara Carlos tras su partido. «Estaban riendo y bromeando juntos, se les veía muy felices y relajados el uno con el otro», aseguraba el ‘insider’ del tabloide británico. Sin duda la relación entre los dos es de una amistas más que especial.
En otro portal, Sport Bible, un experto en lenguaje corporal, Darren Staton analizó el clip en el que salen ambos tenistas en una sesión de fotos publicitaria para Evian. «Creo que si algo no está sucediendo ya, ella realmente lo desea. Creo que incluso si no están en medio de una relación romántica, creo que todos los cimientos y bases están ahí para que puedan tener una relación romántica”, añadió. No se cortó Darren Stanton, que fue contundente. «Creo que Emma Raducanu está enamorada de Carlos Alcaraz».
Tiempos extraños para Alcaraz y Raducanu, en un momento distinto
Quizá la relación entre ambos o los rumores se han enfriado tras el momento delicado que vivió el murciano al final de 2025. Todo esto llega, además, en un momento peculiar para el tenista español. En lo deportivo, Carlos Alcaraz ha firmado uno de los mejores arranques de su carrera, conquistando el Australian Open y consolidándose como número 1 del ránking ATP. Pero fuera de la pista, la separación profesional con Juan Carlos Ferrero ha acaparado titulares. Un cambio importante. De esos que remueven. Y que, inevitablemente, colocan su vida personal aún más bajo el foco.
El caso de Emma Raducanu es diferente. Su inicio de temporada ha sido discreto. Sin grandes resultados en torneos importantes como el Open de Australia o los Masters 1000 de Dubái y de Indian Wells. No ha logrado pasar de segunda ronda en varios eventos clave. Eso sí, dejó un destello alcanzando la final del WTA 250 de Transylvania, donde cayó ante la rumana Sorana Cîrstea. Un contraste evidente respecto a Alcaraz.

Emma Raducanu en una imagen de archivo en el Mutua Madrid Open 2025 / Mutua Madrid Open 2025
Rumores que nunca se desmintieron
Lo más llamativo no es lo que dijeron. Es lo que no dijeron. Nunca hubo un desmentido claro. Ninguna frase que cerrara la puerta. Al contrario. Ambos han convivido con los rumores sin incomodidad aparente. Incluso, en algunos momentos, dando la sensación de que les divertía. Y eso ha hecho que la historia crezca. Esa es la gran pregunta. ¿Estamos ante una simple amistad entre dos estrellas jóvenes que comparten generación… o hay algo más detrás? No hay respuesta clara, pero sí muchas señales.

Alcaraz junto a Raducanu ‘cazados’ en el All England Tennis Club / Redes
Quizá lo más interesante de esta historia es que nunca termina de resolverse. Siempre hay un nuevo capítulo y eso mantiene el interés. Porque en un mundo donde todo se confirma al instante, hay algo atractivo en lo que queda a medias. La historia entre Alcaraz y Raducanu sigue abierta.










