Pezeshkian dice que Irán tiene «voluntad» para poner fin a la guerra pero exige garantías para que la agresión no se repita

Las claves

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El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirma que Irán está dispuesto a poner fin al conflicto con Israel y Estados Unidos si recibe garantías de que no habrá nuevas agresiones.

Teherán exige condiciones como el fin del terrorismo, compensaciones y la aplicación del acuerdo de paz en todos los frentes, incluyendo Líbano e Irak.

Irán defiende sus acciones en el estrecho de Ormuz, alegando que forman parte de su derecho legal y natural tras los ataques recibidos.

La Guardia Revolucionaria iraní amenaza con atacar oficinas de grandes tecnológicas estadounidenses en Oriente Próximo, acusándolas de espionaje.

El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, declaró este martes que su país tiene la «voluntad necesaria» para poner fin a la guerra en curso con Israel y Estados Unidos, pero busca garantías de que la agresión no se repita.

«Tenemos la voluntad necesaria para poner fin a este conflicto, siempre que se cumplan las condiciones esenciales, especialmente las garantías requeridas para evitar que se repita la agresión», señaló Pezeshkian en una conversación telefónica con el presidente del Consejo Europeo, António Costa, según un comunicado de su oficina, reiterando una exigencia clave de Teherán.

Pezeshkian subrayó que Irán participó en «negociaciones diplomáticas de buena fe» antes del inicio del conflicto, y que fue después de esos contactos cuando se produjeron los ataques militares por parte de Estados Unidos e Israel.

El mandatario calificó estas acciones como «crímenes sin precedentes» y «violaciones del derecho internacional«.

Asimismo, criticó a los países de la región que albergan bases militares estadounidenses, acusándolos de pasividad frente al uso de estas instalaciones para atacar a Irán.

En su declaración, también hizo un llamado a Europa para que adopte un enfoque “profesional conforme al derecho internacional” y abandone su postura actual. En este contexto, las garantías de que no se reanudarán los ataques siguen siendo la condición central para alcanzar la paz.

Tras esa llamada, Costa publicó en redes sociales que «la situación actual en Oriente Próximo es extremadamente peligrosa» e instó a Irán a reducir la tensión.

«Para reducir la tensión, insté a Irán a que detuviera los inaceptables ataques contra países de la región y a que participara de forma constructiva en la vía diplomática, en particular con la ONU, para garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz», escribió Costa en X.

Teherán ya entregó a través de intermediarios la semana pasada una respuesta a la propuesta de 15 puntos de Estados Unidos para poner fin a la ofensiva, un documento en el que Teherán exigió «condiciones de no repetición» y que el fin del conflicto afecte «a todos los frentes», lo que incluiría Líbano e Irak. F

Entre las condiciones puestas por Teherán en su respuesta figuraban «el fin del terrorismo, la creación de condiciones objetivas para que no se repita la guerra, el pago de compensaciones y reparaciones, la determinación de responsabilidades, y que el fin de la guerra sea aplicado a todos los frentes y para todos los grupos de resistencia de la región que han participado en esta batalla».

La respuesta de Irán incluiría además que las acciones en el estrecho de Ormuz, donde Teherán ha limitado la navegación como respuesta a la ofensiva, incluidos ataques contra diversos buques, son parte de «su derecho legal y natural».

Trump, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, y miembros del Gabinete republicano han cantado victoria y asegurado que cada día están más cerca de cumplir sus propósitos de acabar con el programa nuclear de Irán, la destrucción de sus misiles balísticos y Armada y de desmantelar su capacidad de producción armamentística.

El lunes, el presidente afirmó en su red Truth Social que su país «está en conversaciones serias con un régimen nuevo y más razonable» en Irán, al tiempo que reiteró sus amenazas contra las instalaciones eléctricas y petrolíferas de la República Islámica «si no se llega pronto a un acuerdo».

Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó este martes que atacará desde el miércoles las oficinas en Oriente Próximo de compañías tecnológicas estadounidenses, a las que calificó como «compañías terroristas espías», y entre las que incluyó a Microsoft, Apple y Google.

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