El gigante de la tecnología que redefinió y popularizó a partes iguales el concepto del teléfono móvil inteligente cumple 50 años. Apple la empresa responsable del lanzamiento de productos históricos como el iPhone, el iPad o el Mac, celebra este miércoles medio siglo como la segunda compañía más valiosa del mundo: acumula una capitalización bursátil de 3,65 billones de dólares, solo superada por el gigante de los chips de IA Nvidia, que cuenta con 4,03 billones de dólares.
Apple fue constituida en 1976, en un garaje, por sus tres fundadores: dos ‘Steve’, Jobs, la mente maestra que dibujó la estrategia de la compañía basada en Cupertino hasta su fallecimiento en 2011; y Wozniak, el programador que ideó el primer ordenador de la compañía; y Ron Wayne, excompañero de Jobs en la compañía de arcade Atari.
Un ascenso truncado
Pese a que Apple fabricó ordenadores desde su fundación, su verdadero gran hito cultural se demoró hasta 1984, con la llegada de su icónico ordenador: el Macintosh. Supuso un cambio radical en la historia de Apple, pues la interfaz del Macintosh fue mucho más visual e intuitiva que la de sus predecesores, acercando los ordenadores a la gente corriente. Pese al éxito, la tendencia creciente de Apple se rompió de forma abrupta. En 1985, Steve Jobs dejó la compañía tras una disputa interna. Según se dijo, Jobs estaba mucho más centrado en el diseño y la tecnología de Apple, llegando a descuidar el negocio.
La salida de su fundador confirmó el desastre para Apple. En 1997, ante la delicada situación que atravesaba la empresa, Apple adquirió NeXT, la empresa que Jobs fundó tras su salida, y pidió a su fundador que regresara para pilotar las operaciones. Jobs aceptó, y con el nuevo siglo llegó la era dorada de la compañía de la manzana.
Con la música a otra parte
En 2001, cuatro años después de la vuelta de Jobs, Apple se sacudió la etiqueta de simple fabricante de ordenadores. Llegó el iPod, un dispositivo con pantalla que permitía reproducir audio digital. Con su propuesta de llevar “1.000 canciones en el bolsillo”, Apple fue capaz de entrar de lleno en la electrónica de consumo y conquistar al gran público.
Sin embargo, el punto de inflexión definitivo para Apple llegó en 2007, con el lanzamiento del iPhone. La compañía integró su invención más revolucionaria hasta la fecha, el iPod, con un teléfono móvil, que además contaba con acceso a internet. Con aquel simple gesto, Apple popularizó masivamente el ‘smartphone’. Sin embargo, el iPhone no es nada sin las ‘apps’, cuyo lanzamiento llegó en 2008. Apple abrió entonces su ‘App Store’, equipada con 500 aplicaciones, lo que catapultó al iPhone desde una simple herramienta hasta convertirse en una plataforma. Según los datos de la compañía, la tienda generó en 2024 unos ingresos de 1,3 billones de dólares para desarrolladores.
2010 fue un año histórico para Apple, pues uno de sus productos más exitosos vio la luz. Fue el iPad, el intento más ambicioso hasta la fecha por abrir un camino intermedio entre el teléfono inteligente y el ordenador portátil. El deseo de Jobs en 1983, «poner un ordenador increíblemente bueno en un libro que puedas llevar contigo y aprender a usar en 20 minutos”, terminó haciéndose realidad casi 30 años después, con un dispositivo pensado para leer, ver vídeos, jugar y navegar en internet con una pantalla grande.
La muerte del fundador
Solo un año después, un hecho traumático truncó el desarrollo de la compañía. Jobs falleció el 5 de octubre de 2011, a los 56 años, a causa de un cáncer de páncreas. Poco antes, Jobs había renunciado a su posición como CEO dejándole el puesto a Tim Cook, que trabajaba en Apple desde 1998. Con el cambio de mando, la compañía no acometió un cambio cultural radical, sino que dio continuidad al proyecto. Aun así, quedó una duda ineludible: ¿podrían seguir innovando?
La respuesta es sí. Apple Watch (2014), AirPods (2016), iPhone X (2017, que supuso el rediseño radical del móvil), el salto a los chips Apple Silicon (2020), o Apple Vision Pro (2023, el último avance significativo de la compañía) atestiguan que el avance ha seguido siendo meteórico.
Los frentes abiertos
50 años después de su fundación y 15 después del fallecimiento de Jobs, dos retos de enorme escala quedan frente a Apple: la sucesión a los mandos y la apuesta por la inteligencia artificial (IA). John Ternus, el responsable de la ingeniería de ‘hardware’ de casi todos los productos de Apple, es el mejor posicionado para suceder a Cook. Pese a que la compañía no ha designado a un sucesor ‘per se’, su progresiva acumulación de funciones sugiere que él puede ser el perfil que Apple está preparando para liderar la compañía.
El segundo frente abierto para Apple es el de la IA. Con Meta, Microsoft y Google invirtiendo ya miles de millones, la sensación es que Apple va un paso por detrás. La compañía anunció a mediados de 2024 la integración de ChatGPT en Siri, su asistente de voz. Sin embargo, la parte más ambiciosa de esa apuesta, un asistente completamente personalizado, fue retrasada en marzo de 2025. Por tanto, aún no está claro como pretende integrar Apple la IA en su ecosistema, bien liderando la industria con tecnología propia y sus propios medios, con los que cuenta, o a través de alianzas con protagonistas del sector.
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