Vivir la pasarela en directo cambia la forma de entender lo que se ve: lo interesante no es solo el momento, sino lo que permanece después. Es ahí donde cada colección empieza a cobrar sentido, cuando se analiza desde la calma, más allá del impacto inmediato.
Coosy
Coosy, junto a Miguel Palacio, abre este recorrido con una propuesta donde las siluetas se construyen desde la funcionalidad, con cinturas ligeramente marcadas, volúmenes controlados y una caída limpia que acompaña el movimiento. La paleta se mantiene en un equilibrio sereno combinando contrastes de color importantes, pero resueltos de forma que el conjunto sigue siendo elegante y muy fácil de llevar.
Coosy, junto a Miguel Palacio, abre este recorrido con una propuesta donde las siluetas se construyen desde la funcionalidad / .
Simorra
La propuesta de Simorra sitúa el protagonismo en los tejidos trabajados a través de texturas que generan relieve. La paleta se mueve en tonos como el rojo cálido junto a negros, blancos, grises, azules y marrones, construyendo una imagen muy cuidada sin necesidad de estridencias. Es una colección que encaja muy bien en una mujer urbana, que valora la comodidad, el movimiento y esa forma de vestir con estilo sin renunciar a la naturalidad.

La propuesta de Simorra sitúa el protagonismo en los tejidos trabajados a través de texturas que generan relieve. / .
Ágatha Ruiz de la Prada
El universo de Ágatha Ruiz de la Prada mantiene sus códigos más reconocibles: color, formas y una puesta en escena muy ligada a ese imaginario propio que la define desde hace años. Sus corazones, estrellas y geometrías siguen presentes, construyendo una propuesta que se reconoce al instante.
Es una propuesta que encaja especialmente bien en una mujer atrevida, con una forma de vestir más libre y expresiva, donde la prenda se convierte en una forma clara de identidad.

El universo de Ágatha Ruiz de la Prada mantiene sus códigos más reconocibles. / .
Hannibal Laguna
Hannibal Laguna centra su propuesta en el negro, pero trabajado desde muchos matices. No es un negro plano, sino un juego constante entre tejidos que absorben la luz y otros que la reflejan: transparencias, bordados, acabados satinados o materiales con más cuerpo. Aquí la elegancia no está en el adorno, sino en cómo está hecha la prenda.

Hannibal Laguna centra su propuesta en el negro, pero trabajado desde muchos matices. / .
Pablo Erroz
Pablo Erroz parte de una base muy clara: negros, blancos rotos y tonos naturales, sobre los que introduce pinceladas de color. Es una combinación que funciona porque no busca llamar la atención, sino construir una imagen coherente. Las siluetas son cómodas, pensadas para moverse con el cuerpo con naturalidad. Y esto es justo lo que luego funciona en el día a día: prendas que acompañan, no que imponen.

Pablo Erroz parte de una base muy clara: negros, blancos rotos y tonos naturales, sobre los que introduce pinceladas de color. / .
Custo Barcelona
Custo Barcelona trabaja el color y la mezcla como eje de la colección, alejándose de lo previsible. Hay superposición de tejidos, acabados metalizados y combinaciones que generan contraste visual constante.
Pantalones amplios, vestidos fluidos y prendas de corte más relajado refuerzan esa sensación de movimiento, en la que el conjunto no se construye desde una única pieza, sino desde la suma de elementos. Este tipo de propuestas encajan muy bien en estilos más atrevidos, donde la mezcla forma parte de la imagen y no se busca discreción.

Custo Barcelona trabaja el color y la mezcla como eje de la colección, alejándose de lo previsible. / .
Malne
Malne se mueve en un terreno muy claro: el de una elegancia trabajada y con presencia. Terciopelos, cristales y tejidos con peso construyen prendas que no pasan desapercibidas e introducen volúmenes y cortes que les dan carácter. La presencia del cuero en la primera parte del desfile introduce un contraste muy interesante con encajes y tejidos más delicados. Esa mezcla construye una imagen de mujer actual, segura, con fuerza, pero sin renunciar a la elegancia.

Malne se mueve en un terreno muy claro: el de una elegancia trabajada y con presencia. / .
Maison Mesa
Maison Mesa parte de una base clásica, pero la lleva a un terreno mucho más actual. Siluetas holgadas y cómodas, pensadas para el día a día, con combinaciones que se alejan de lo previsible y cambian completamente la lectura del conjunto.
La paleta se mueve entre tonos neutros (nude, azules, tierras, beis) con acentos más vivos que aportan contraste y dinamismo. Es una propuesta que funciona muy bien para una mujer actual, que busca comodidad en el día a día, pero sin renunciar a piezas con personalidad que aporten algo distinto.

Maison Mesa parte de una base clásica, pero la lleva a un terreno mucho más actual. / .
Ángel Schlesser
Ángel Schlesser construye una colección muy centrada en el negro, trabajado desde distintos tejidos y acabados que evitan que resulte plana. Las siluetas son impecables, limpias, con un patrón muy bien trabajado que se ajusta al cuerpo sin rigidez. No hay exceso, no hay elementos innecesarios, y eso es precisamente lo que le da fuerza. Es una colección que encaja perfectamente en una mujer que busca una imagen elegante, discreta y muy cosmopolita, con ese punto de sofisticación que nunca falla.

Ángel Schlesser construye una colección muy centrada en el negro. / .
Menchén Tomàs
Se mueve en una feminidad rica y trabajada, donde el tejido tiene un papel clave. Sedas, brocados, tweed y superficies satinadas se combinan para crear contraste y dar profundidad a cada prenda. Las transparencias aparecen de forma muy medida, insinuando sin resultar evidentes, mientras que los volúmenes, sobre todo en abrigos y capas, aportan presencia sin caer en el exceso. Es una colección muy pensada para momentos especiales, donde se busca una imagen cuidada, femenina y muy trabajada en el detalle.

Se mueve en una feminidad rica y trabajada, donde el tejido tiene un papel clave. / .
Odette Álvarez
Odette Álvarez construye una colección muy marcada por la estética de los años veinte. Vestidos largos, abrigos con movimiento, tejidos satinados, plumas, encajes y acabados lenceros construyen una propuesta rica, con mucha presencia, que no pasa desapercibida. Es una colección que se aleja de la elegancia más contenida y se mueve hacia algo más atrevido, más expresivo. Una mujer que quiere diferenciarse, que no busca lo evidente, y que encuentra en este tipo de prendas una forma de construir una imagen con fuerza y personalidad.

Odette Álvarez construye una colección muy marcada por la estética de los años veinte. / .
Yolancris
Yolancris presenta una propuesta donde el trabajo artesanal es el verdadero protagonista. Se aprecia en la precisión del patronaje, en la costura y en cómo está construida cada prenda, con un nivel de detalle muy cuidado.
La colección se mueve principalmente en blanco y negro, y gana riqueza a través de las texturas. Tules, bordados en relieve, encajes y tejidos que recuerdan a brocados construyen superficies con profundidad, donde cada elemento aporta algo.
Es una colección que pone en valor el oficio y el tiempo dedicado a cada pieza, pensada para una mujer que busca una imagen muy cuidada, femenina y actual, donde el detalle marca la diferencia.

Yolancris presenta una propuesta donde el trabajo artesanal es el verdadero protagonista. / .
Lola Casademunt
Lola Casademunt cambia completamente el registro y nos lleva a una estética claramente inspirada en los años 70, con ese aire bohemio que la firma trabaja desde hace tiempo, pero llevado a un terreno mucho más elegante.
Vestidos largos, vaporosos y con movimiento construyen esa base boho, pero no desde lo informal, sino desde una imagen muy cuidada. Tejidos ligeros, acabados con pelo en cuellos y detalles, y complementos con mucha presencia.
Lo interesante está en cómo esa estética se traslada a otros códigos. Aparecen líneas más estructuradas, incluso guiños a una mujer más ejecutiva, pero reinterpretados desde ese mismo lenguaje boho, lo que genera una mezcla poco habitual y muy bien resuelta.

Lola Casademunt cambia completamente el registro y nos lleva a una estética claramente inspirada en los años 70 / .
La moda se entiende hoy desde muchas perspectivas, y eso es precisamente lo que la hace interesante. Se recuperan referencias del pasado, se reinterpretan y se adaptan a una forma de vestir completamente actual.
Sobre la pasarela conviven colecciones muy diferentes entre sí, pensadas para distintos perfiles, pero también para distintos momentos.
Y es ahí donde realmente cobra sentido esa diversidad: en entender que la moda no es única, sino una herramienta que permite construir imágenes distintas dentro de una misma persona.














