Apenas habían pasado unos minutos desde que Cayetano Martínez de Irujo, quinto hijo de la duquesa de Alba, accedió al atril de la Fundación Cajasol en Sevilla cuando dejó una de esas frases que piden mármol en un contexto de precampaña como el de este 17 de mayo: «Fui uno de los primeros que le dijo a Juanma: Tú vas a ser el Felipe González de nuestro tiempo».
Risas y aplausos en una sala llena hasta la bandera de un público que, visto desde el prisma de la demoscopia, podría servir como ejemplo del electorado al que se quiere dirigir el presidente de la Junta para revalidar su mayoría absoluta: «Aquí cabemos todos», dijo ante los suyos 24 horas antes en la Junta Directiva del PP. En la sala, las consejeras Carolina España y Patricia del Pozo, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, los hijos de Cayetana, Eugenia, Fernando y Cayetano… y ningún cargo relevante del PSOE de Andalucía. «¿Le gusta María Jesús Montero?», le preguntaron a la entrada al presidente más longevo de la democracia: «Yo soy socialista», respondió. Este jueves Montero ha dejado de ser vicepresidenta del Gobierno de España para ser la candidata de un PSOE que acaba de arrancar una campaña en la que no participará González pero sí Zapatero.
El reencuentro de Moreno y el presidente socialista, con el centenario de la duquesa como excusa y con Susanna Griso como moderadora, estaba fijado en el calendario semanas atrás -varias veces insistió la presentadora en la cosa-, cuando todavía se intentaba cuadrar la fechas de las elecciones: el Papa, el Rocío, la Feria…. Nadie ha argumentado problemas de agenda para faltar a esta cita que inaugura el ciclo de conferencias dedicadas a radiografíar a Cayetana de Alba desde todos los prismas posibles y que, sobre el papel, estaba dedicado este jueves a analizar su vis política. «Ella era bastante progre para lo que se llevaba en la època. Era una liberal», elogió González. Nunca le gusto Francó, se dijo en la sala. «Defendía libertades y valores cuando no los había en España y nadie le discutía nada», abundó Moreno. Una mujer referente a sus ojos.
«Ella era bastante progre para lo que se llevaba en la època. Era una liberal»
El presidente de la Junta abundó en esa estampa que ya se conoce de la duquesa: su amor por Andalucía, su pasión por Sevilla, «lo bien que bailaba con el arte de aquí sevillanas«, su relación con las cofradías y su filantropía, se explayó en eso. «Un día me encontré a una persona relacionada con el mundo asociativo que me contó que le había ayudado a pagar la letra del piso». El público embobado. Y elogió: «Tenía la capacidad de hacer cosas que no pertenecían a su alcurnia».
«Me parece un disparate cuando se dice que el ferrocarril está en su mejor época»
Felipe González habló de Cayetana de Alba, alérgica «al populismo», de su padre -ministro de Franco y embajador en Londres-, y de ese avispero que es Oriente Medio, de Trump y del conflicto de más de mil años que enfrenta a chiítas y suníes. Y ya más que cómodo en la silla habló de que «Rodalies está hecho un desastre y tienen razón en quejarse los cientos de miles afectados: no es un privilegio, es un desastre espantoso». Y no ahorró los dardos marca Felipe en la era Sánchez: «Me parece un disparate cuando se habla de que el ferrocarril en España está en su mejor época». Más aplausos. Antes ya había dicho que compartió un paseo a caballo por las arenas de Doñana junto a la duquesa -ella una extraordinaria amazonas y él pésimo a lomos de un caballo manso- «en el 92, cuando empezó a funcionar el AVE y no como ahora».
Hace ya mucho que «el presidente González», la fórmula de la que no se apeó en ningún momento Moreno en su conversación, aprovecha cualquier foro público para hablar de los suyos con pocos elogios. El perfecto empujón para la campaña… del PP. Moreno, en el traje del perfecto líder de centro derecha, reclamó la necesidad de «gobiernos previsibles, estables y serenos», de la bondades del bipartidismo y alabó la decisión del PSOE de González de empezar la alta velocidad por Sevilla y no por Barcelona. «Pues eso hay que hacerlo de nuevo, presidente», ironizó Moreno a su lado. Felipe se las puso botando.
En su presentación, Cayetano Martínez de Irujo presentó a la pareja de protagonistas casi como gemelos separados al nacer: «Felipe González puso España en funcionamiento» y Juanma Moreno es el presidente que «ha puesto Andalucía también en marcha».
«¿No sienten que últimamente todo falla en España?», preguntó Griso. «Si tuviera 40 o 50 años menos y volviera a hacer una campaña hablaría de eso: que España funcione».
Cuando en septiembre de 2023, la Cámara de Comercio de Sevilla le concedió a Felipe González el Premio Iberoamericano, Juan Manuel Moreno lanzó una de esas frases que han servido para apuntalar en los últimos años el relato del líder moderado del centroderecha: «Consiguió aglutinar las esperanzas y el entusiasmo de muchos millones de españoles por el progreso. Y eso es algo que las actuales generaciones de políticos deberían escuchar atentamente». Eso dijo del pater del PSOE. A la entrada de aquel acto, el verterano socialista Pepe Romero le espetó a la puerta: «Felipe, nos duele lo que haces».
No ha habido lugar para ese encuentro de Felipe con la antigua militancia, no al menos captado por las cámaras. Queda para la fabulación de cada uno imaginar qué opinan de lo de hoy. Susana Díaz ha hablado en Espejo Público este jueves de la actitud del PP con el presidente del PSOE que más le arropó en aquellas primarias contra Pedro Sánchez que hoy parecen el Paleolítico: «Es un manoseo indecente». Así arranca la precampaña.















