Durante dos años y medio, un ingeniero de Scania ha convertido un camión eléctrico, una ruta europea y miles de kilómetros en un auténtico laboratorio sobre ruedas. Anders Gaasedal ha recorrido 73.500 kilómetros por 21 países, recopilando datos clave sobre consumo, recarga y operativa real. El resultado es una de las pruebas más completas sobre transporte pesado eléctrico.
Lo que comenzó como un proyecto vinculado a pruebas aerodinámicas, ensayos técnicos y desarrollo en Alemania terminó evolucionando hacia una gira divulgativa. Según recoge Electrive, cada desplazamiento sirvió para sumar experiencias reales y responder a una gran duda del sector: si un camión eléctrico puede afrontar rutas de larga distancia sin comprometer la eficiencia.
Anders Gaasedal posando con el camión eléctrico con el que recorrió los kilómetros / Anders Gaasedal
De la teoría a la carretera
Gaasedal, de 45 años, asegura que conducir el vehículo le ha permitido mejorar como ingeniero. Su trabajo en certificación, desarrollo técnico y aerodinámica cobra una nueva dimensión cuando se traslada al uso real. Además, esta experiencia le ha permitido hablar con clientes desde una posición basada en datos reales, experiencia directa y miles de kilómetros acumulados.
Ese enfoque práctico dio lugar a la presentación ‘Scania BEV – Into the Wild’, con la que explicó cómo es viajar largas distancias con un camión eléctrico. El ingeniero llegó a exponerla unas 50 veces, despertando interés en un momento en el que apenas existían referencias claras sobre el comportamiento de este tipo de vehículos en rutas internacionales.

Puerta del camión con todas las banderas de los paises que ha recorrido / Anders Gaasedal
A lo largo de su recorrido, ha atravesado países como Suecia, Alemania, España o Italia, acumulando experiencias en todo tipo de condiciones. En una de sus rutas más destacadas, completó 4.340 kilómetros, cruzó siete países y transportó 27 toneladas, manteniendo una velocidad media de 76 km/h y un consumo de 0,98 kWh/km, cifras especialmente relevantes para el sector.
El vehículo protagonista ha sido una cabeza tractora Scania R45, equipada con 450 kW de potencia continua, picos superiores y una batería de gran capacidad. Según Gaasedal, los resultados no solo han confirmado las previsiones, sino que en muchos casos han superado las expectativas iniciales en términos de rendimiento.

Scania cargándose / Anders Gaasedal
Costes y eficiencia real
Uno de los puntos clave de esta experiencia es el análisis del coste operativo, el consumo energético y la viabilidad económica. Las cifras registradas, entre 0,94 y 0,98 kWh/km, permiten trasladar el debate desde la teoría hacia el coste total de propiedad, un factor decisivo para las empresas de transporte.
Según el ingeniero, los operadores empiezan a confiar cuando ven datos reales, estabilidad en la autonomía y una recarga que se integra de forma natural en la operativa. En uno de sus viajes a España, por ejemplo, logró ahorrar cerca de 1.000 euros frente a un planteamiento convencional.

Camión SCANIA 100% eléctrico / Anders Gaasedal
En otro trayecto entre Suecia y Alemania, el ahorro alcanzó unos 28 céntimos por kilómetro, sin modificar la planificación habitual. Estos resultados refuerzan la idea de que el camión eléctrico no solo es viable, sino que puede convertirse en una alternativa eficiente, rentable y plenamente integrada en el transporte europeo.











