Los partidos de Sumar celebran este lunes una cumbre de alto nivel en el Congreso, a la que acudirán los cinco ministros del Gobierno, Yolanda Díaz, Pablo Bustinduy, Mónica García, Ernest Urtasun y Sira Rego; los líderes de todos los partidos de la coalición parlamentaria, y los diputados del grupo parlamentario, con el objetivo de dar pistoletazo de salida a la precampaña de las generales previstas en 2027 y debatir la estrategia a seguir en los próximos meses, también en cómo deben abordar su relación con el PSOE.
La cita que se produce sólo tres días después de que los ministros del ala minoritaria de la coalición plantearan un órdago al PSOE el pasado viernes, cuando rechazaron entrar en el Consejo de Ministros extraordinario, obligando a retrasar más de dos horas la aprobación del plan anticrisis contra los efectos de la guerra de Irán. Sumar forzó así una negociación in extremis que se saldó con la aprobación de un segundo decreto que incluía sus exigencias en materia de vivienda, con la prórroga automática de contratos de alquiler que expirasen en 2026 y 2027 para los próximos tres años.
El desenlace fue considerado un éxito en el ala minoritaria de Gobierno, donde presumieron de haberle torcido el brazo al ala socialista. Un hito que, defendían, justificaba más que nunca su presencia en el Ejecutivo, en una forma de enfriar cualquier debate sobre su salida del Ejecutivo. El ministro de derechos Sociales, Bustinduy, tildó decreto de vivienda como una «conquista importantísima».
Los cinco ministros que protagonizaron el choque con el ala socialista presidirán este lunes la reunión que tendrá lugar a las 11 horas en el Congreso de los Diputados, que comenzará con una intervención en abierto y donde acudirán también los «máximos responsables de las formaciones del espacio plurinacional», además de los diputados del grupo parlamentario. Es decir, acudirán los líderes no solo de los cuatro que conforman la nueva alianza de izquierdas –IU, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar-, sino también de Compromís, Més per Mallorca, Chunta Aragonesista o Verdes Equo, que no forman parte del Gobierno.
La cita estaba prevista desde hace semanas, para coordinar el trabajo entre el Ejecutivo y el Congreso y exhibir la coalición sellada. Pero lo cierto es que el episodio vivido el pasado viernes en el Gobierno ha dado un nuevo significado a la cumbre, y distintas voces apuntan a que servirá para exhibir de nuevo el desmarque del PSOE, sacando de nuevo pecho por lo que consideran un logro.
En la coalición de izquierdas hay dirigentes que confían en que la cita sirva también de espacio de reflexión, para situar el choque del viernes como una estrategia a seguir para diferenciarse del ala socialista de cara a las elecciones generales previstas en 2027.
Así, avanzan que la estrategia electoral será uno de los puntos de debate, con el objetivo de arrancar logros con la marca de Sumar en lo que queda de legislatura y cargarse de argumentos para las generales, perimetrando muy bien los debates en los que es necesaria más confrontación con el PSOE.
Llamar a la movilización
Otro de los objetivos de la reunión será «llamar a la movilización«, según apuntan fuentes de la coalición, para poder convalidar en el Congreso el segundo decreto en materia de vivienda. Lo que para Sumar fue un éxito de negociación -la aprobación de esta medida en un texto aparte- ha sido el principal motivo de crítica para Podemos, que ha anunciado que no apoyará el plan de medidas anticrisis y que ha cargado contra la separación de las medidas de vivienda, en lugar de su inclusión en el mismo texto.
La duda ahora es si el decreto podrá salir adelante, debido a las dudas del PNV y al rechazo expresado por Junts a apoyar unas medidas que «ahogan» al pequeño empresario, según defendió este sábado el secretario general de los posconvergentes, Jordi Turull.
El pasado viernes, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, defendió que desde Sumar ya habían contactado con dirigentes de Junts para pedir su apoyo, y dejó entrever que existía cierta predisposición a negociar. También advirtió que el decreto de vivienda no irá de forma inmediata al Congreso, donde necesitará aprobarse por mayoría, sino que tardará unas semanas para poder abrir conversaciones con el resto de grupos.
Urtasun ya aprovechó para llamar a la movilización en las calles para empujar el apoyo a esta norma, y es previsible que este lunes se replique el llamamiento por parte del plantel al completo de ministros de Sumar.
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