El cadáver de María Paloma Bardají Sánchez se halló el 18 de enero de 2026 en el fondo del barranco de La Palomera en Colungo (Huesca). Pero pocos sabían que esta vecina de Barbastro había muerto. Hasta la semana pasada, de hecho, se le daba oficialmente por desaparecida. Era un secreto que guardaba a buen recaudo la Guardia Civil al extrañarle ciertos aspectos que rodearon el levantamiento del cadáver de esta mujer de 53 años. Porque lo que se asemejaba a un suicidio fue evolucionando a un asesinato machista. Tanto es así que, según ha podido saber ahora EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, los investigadores ocultaron la muerte de María Paloma a la mayoría de sus familiares hasta que el pasado viernes se detuvo a su todavía marido, Carlos Víctor S. A., y a su actual pareja sentimental, Juan Julián S. S., en sendos puestos de trabajo.
De esta manera se tuvo conocimiento del fallecimiento de María Paloma cuando ya se habían cumplido 54 días del hallazgo de su cadáver por parte de un grupo de turistas que detuvo su coche en el puente que discurre por encima del barranco de La Palomera. Y lo que iba a ser una breve pausa en este enclave natural del Prepirineo oscense se convirtió en una desagradable experiencia. Porque al asomarse al vacío se percataron de la presencia del cuerpo inerte de una mujer. Así que dieron aviso a la Guardia Civil en un dispositivo en el que participó la patrulla del puesto de Angüés, efectivos del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (Greim) e investigadores adscritos a Policía Judicial. Parecía que se trataba de un suicidio…
La investigación
Esa mujer carecía de documentación personal a través de la cual se le pudiera identificar y fue trasladada al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Huesca para practicarle la autopsia. Allí los médicos forenses comprobaron que se trataba de una muerte violenta, lo que llevó a los investigadores a avanzar en sus pesquisas una vez que ya habían percibido otros elementos sospechosos en el lugar de los hechos. Porque en el entorno no había rastro de ningún vehículo con el que María Paloma hubiera podido llegar hasta el barranco de La Palomera, más aún cuando Colungo y Barbastro -su municipio de residencia- quedan separados por unos 26 kilómetros.
Y a lo largo de las últimas semanas se han ido recabando más indicios tras analizar las conversaciones telefónicas de Juan Julián S. S., la geolocalización de su telefóno móvil y otras declaraciones testificales. Por eso el pasado viernes se precipitaron las detenciones de Carlos Víctor S. A. -de quien estaba separada pero no divorciada- en Berbegal y de su actual pareja sentimental en Estadilla, justo en una semana en la que la asociación SOS Desaparecidos todavía mantenía activa la alerta por la desaparición de María Paloma. De igual modo también se citó como investigado a otro varón que mantenía un vínculo social con la difunta aunque en el Juzgado se le retiró la condición de investigado.
Inhibición de la causa
A todos ellos les tomó declaración ayer la titular de la Plaza número 2 de la Sección Civil y Penal del Tribunal de Instancia de Barbastro, la jueza María Pilar Guillén, quien este martes ha inhibido la causa en favor de su compañera de la Plaza número 1 por ser el órgano competente en materia de violencia de género. En este mismo auto de inhibición argumenta la jueza que los hechos presentan una naturaleza que permite «subsumirlos» en el ámbito de la violencia de género por la «relación afectiva» entre ambos más allá de que el móvil del crimen estaría asociado «a un interés económico». Y es que los investigadores detectaron desvíos de fondos desde las cuentas de la víctima y de un tío suyo en favor de Juan Julián S. S., por lo que también le detuvieron por un delito de apropiación indebida.
En cualquier caso todavía no se ha levantado el secreto de sumario de todas las actuaciones a excepción del ministerio fiscal, que ayer solicitó el ingreso en prisión de Juan Julián S. S., defendido por el abogado Víctor Oiharzu. En el caso de Carlos Víctor S. A. está representado por la abogada Raquel Colomina y la familia de la víctima -su madre y su hermana- se ha personado hoy en el procedimiento de la mano del abogado José María Orús. La investigación permanece abierta cuando justo este martes se cumplen dos meses de la desaparición de María Paloma.
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