En la Vista del incendio de Sodoma y Gomorra Joachim Patinir muestra un paisaje nocturno con la tierra y el cielo dominados por una oscuridad amenazante. Todo lo rompe el estallido de color rojo provocado por los incendios. Una luz espectral permite ver la silueta de edificios en llamas; lenguas incandescentes y columnas de humo se elevan hasta el cielo. Las murallas de la ciudad se revelan inútiles ante la lluvia de fuego, a través sus puertas huyen columnas de refugiados, no lo suficientemente a prisa como para salvarse. Un paisaje rocoso oculta a un grupo reducido que milagrosamente ha dejado atrás la ciudad convertida en cementerio. Si observamos con atención descubriremos también una figura humana. Estaría envuelta en tinieblas de no ser porque devuelve la luz de los incendios, parece blanca, muy blanca, como si fuera toda ella de sal.
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