Canarias necesita más ingenieros en geomática y topografía

Canarias vive un momento decisivo en la gestión de su territorio. La transformación digital, la creciente complejidad normativa en materia de propiedad y la necesidad de planificar con rigor infraestructuras estratégicas han situado a la Ingeniería en Geomática y Topografía en una posición clave. Sin embargo, el número de profesionales especializados no crece al ritmo que demanda la sociedad.

Así lo explica Salvador Manuel Armas Reyes, presidente delegado en Canarias del Colegio Oficial de Ingeniería Geomática y Topografía, quien advierte de que el control geométrico del territorio se ha convertido en una pieza estructural para el desarrollo económico y la seguridad jurídica del Archipiélago.

Durante años, la figura del topógrafo quedó asociada únicamente a la medición en obra. Hoy esa visión resulta claramente incompleta. La Geomática integra tecnología avanzada, análisis espacial, modelado tridimensional, coordinación jurídico-técnica y control geométrico de infraestructuras críticas.

En un territorio fragmentado con elevada presión urbanística y limitado como el canario, donde cada metro cuadrado tiene valor ambiental, económico y jurídico, la precisión no es un detalle técnico: es una garantía colectiva y un elemento clave para la toma de decisiones públicas y privadas. La propiedad, el Catastro, el Registro y los entornos judiciales dependen de datos fiables para evitar conflictos y aportar seguridad.

¿Por qué es tan determinante la precisión en la gestión del territorio?

“Porque cuando un metro separa un acuerdo de un conflicto, no valen estimaciones”, responde Armas. “En propiedad y en planificación, la precisión no es una cuestión técnica menor; es una garantía de estabilidad jurídica y de eficiencia económica.”

Cuando un metro separa un acuerdo de un conflicto, no valen estimaciones.

Aunque distintas ingenierías pueden intervenir en trabajos vinculados al territorio, la especialización marca la diferencia. La Geomática no utiliza el espacio como herramienta auxiliar; lo estudia como su objeto central. Esa formación específica permite integrar medición avanzada, normativa, modelado digital y análisis espacial con un enfoque global.

El exministro y astronauta Pedro Duque definió en su momento la geomática como “la ingeniería de las ingenierías”, subrayando su carácter transversal. Sin datos espaciales rigurosos no hay planificación sólida, no hay infraestructuras correctamente ejecutadas y no hay confianza plena en la inversión.

Puertos, aeropuertos, infraestructuras hidráulicas, plantas energéticas, planeamiento urbano o proyectos vinculados a la sostenibilidad dependen cada vez más de modelos tridimensionales precisos y análisis territorial avanzado. La transformación digital del territorio no es una tendencia pasajera; es una necesidad estructural.

—¿Está Canarias preparada para ese salto tecnológico?

“Canarias tiene talento, pero necesita más especialistas”, explica Armas. “El progreso empieza por una base técnica fuerte, la realidad es que la Geomática y la Topografía son hoy disciplinas altamente tecnológicas, conectadas con la inteligencia artificial, el big data y la digitalización 3D.

En la gestión del territorio, esa base es la precisión. Si no formamos suficientes profesionales, dependeremos del conocimiento externo para decisiones estratégicas propias.”

Tenemos una profesión con altísima empleabilidad, con múltiples campos de trabajo y con una relevancia estratégica incuestionable. Lo que necesitamos es visibilidad, reconocimiento institucional y una apuesta decidida por el talento técnico.

Esta necesidad no es teórica. Es una realidad del mercado laboral, porque medir bien no es un trámite administrativo: es la base de cualquier política territorial seria.

—¿Existe realmente demanda de estos perfiles en Canarias?

—“Sí, y es sostenida”, añade Armas. “Muchas empresas e instituciones nos trasladan la dificultad para encontrar profesionales cualificados en Geomática y Topografía. La empleabilidad es alta y el campo de actuación es amplio, tecnológico y en constante evolución.”

Conviene recordar que la Ingeniería en Geomática y Topografía es una titulación universitaria moderna y con un campo profesional en expansión. Combina matemáticas aplicadas, geodesia, cartografía, derecho inmobiliario, programación, modelado 3D y análisis espacial. Conecta el terreno físico con el entorno digital, aportando una base técnica sobre la que se apoyan decisiones públicas y privadas.

La Ingeniería en Geomática y Topografía produce certeza y mejora la calidad de las decisiones estratégicas. Porque cuando la base geométrica falla, todo lo que se construye encima se debilita. En la gestión del territorio, la precisión no es un lujo técnico: es la diferencia entre anticipar los problemas o pagarlos después.

El progreso empieza por una base técnica fuerte. En la gestión del territorio, esa base es la precisión.

El territorio es el principal patrimonio colectivo del Archipiélago. Gestionarlo con rigor, exactitud y visión tecnológica es una responsabilidad compartida e imprescindible para planificar mejor, proteger el entorno y asegurar un desarrollo sostenible. Y para hacerlo bien, Canarias necesita más ingenieros en topografía y geomática.

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