El tiro con arco sigue escribiendo pequeñas historias de éxito ligadas a Luarca gracias a la valdesana Dolores Cernuda, quien lleva toda una vida dedicada a este deporte minoritario.
Aunque muchos de sus jóvenes deportistas proceden hoy de otros puntos de Asturias, el corazón del proyecto sigue estando en el concejo de Valdés, donde nació en 2008 el club que preside Cernuda.
Un momento del entrenamiento en Barcia. / Ana M. Serrano
La propia Cernuda recuerda cómo comenzó todo hace ya más de quince años. «El club se fundó en 2008. Primero tuvimos aquí una escuela municipal», explica en el campo de Barcia donde practican todos los fines de semana cuando llega la mejora temperatura .
Aquella iniciativa surgió casi de forma natural junto a su marido, Santiago Fernández, con quien compartía entonces la práctica del tiro con arco. «Tirábamos los dos juntos cuando competíamos; ahora somos entrenadores», comenta.
El giro del club por motivos laborales
La trayectoria del club dio un giro cuando, por motivos laborales, el matrimonio tuvo que trasladarse a Gijón. Sin embargo, la intención de mantener vivo el proyecto nunca desapareció.
«Nos tuvimos que marchar, pero quisimos seguir con el club aquí. Seguimos con el nombre y con la sede en Luarca», señala. De hecho, los jóvenes deportistas continúan desplazándose hasta el occidente asturiano para entrenar durante la temporada de aire libre. «Los críos vienen a entrenar aquí los fines de semana», añade.

Los jóvenes deportistas, entrenando. / Ana M. Serrano
Actualmente, el club cuenta con unos treinta integrantes, aunque alrededor de dieciséis compiten de manera habitual. Y los resultados comienzan a hablar por sí solos.
El año pasado fue el primero en el que las categorías inferiores acudieron al Campeonato de España y la experiencia no pudo ser mejor. «Lara quedó campeona de España y Jean fue subcampeón», recuerda Cernuda.
Las jóvenes promesas
Este año el relevo lo han tomado dos jóvenes promesas: Ariel Rodríguez Sánchez, conocido como Ari, y Arantxa Álvarez. La entrenadora no oculta su satisfacción. «Arantxa quedó campeona de España e hizo récord de España en la fase eliminatoria y Ari quedó subcampeón. Además, con la selección asturiana por equipos quedaron también subcampeones de España», destaca.
Para un club pequeño, los logros tienen aún más valor. Cernuda lo atribuye a una fórmula sencilla. «El secreto es mucho trabajo y que a los chavales les guste lo que hacen», afirma.
Los entrenamientos se reparten entre lunes y miércoles durante dos horas y sesiones adicionales los fines de semana cuando el equipo se desplaza a Luarca.
El tiro con arco, recuerda la entrenadora, exige una disciplina especial. «Es un acto muy repetitivo. Tienes que hacer siempre el mismo movimiento exactamente igual. Para eso necesitas concentración y pensar mucho en lo que estás haciendo», explica.
Esa disciplina es precisamente lo que atrajo a Ariel Rodríguez Sánchez, que empezó hace apenas dos años. «Me llama mucho la atención la precisión que se necesita y esa disciplina para hacerlo siempre igual», comenta el joven arquero, que comenzó con once años después de que Cernuda realizara una actividad de iniciación en su colegio.
A sus trece años, ‘Ari’ vive con naturalidad sus primeros éxitos. «Estoy muy orgulloso de hacerlo bien en mi primer año, pero tampoco nada del otro mundo», dice con humildad.
El joven deportista destaca también el ambiente que rodea a este deporte. «Al ser tan pequeño, la gente se apoya más», explica. Para él, el objetivo es claro: disfrutar. «Espero pasarlo bien y hacerlo lo mejor posible«, resume.
Cuando llega la presión de la competición, tiene su propia estrategia. «Pienso que, ya que me están mirando, voy a hacerlo bien», comenta.
El deporte, visto en casa
Una filosofía parecida comparte Arantxa Álvarez, de 14 años, que comenzó en octubre de 2023 aunque llevaba años viendo este deporte en casa gracias a su hermano. «Siempre me llamó la atención y al final me animé», explica.
La joven arquera destaca la importancia del apoyo del grupo y de la entrenadora. «Tener a tus compañeros y a alguien que te apoye es muy importante para llegar hasta donde hemos llegado», señala. Para ella, el tiro con arco tiene algo especial: «Al final todo depende de ti. Es un deporte individual, pero a la vez te ayuda a relajarte y a olvidarte de todo».
La joven deportista reconoce que los nervios pueden jugar malas pasadas, pero también forman parte del aprendizaje. «Lo importante es intentarlo y seguir trabajando», dice. Aun así, después de sus últimos éxitos, confiesa que todavía le cuesta creérselo.
Mientras tanto, el pequeño club nacido en Luarca continúa creciendo con la misma filosofía con la que empezó hace más de quince años: «trabajo, constancia y pasión» por un deporte tan exigente como silencioso«, indica Cernuda. Feliz futura trayectoria.
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