Los Verdes alemanes han defendido su posición de primera fuerza en el próspero «land» de Baden-Württemberg, con un 31,6 % de los votos, según las proyecciones de voto de la televisión pública ZDF de las 19.00 horas. La Unión Cristianodemócrata (CDU) de Friedrich Merz quedó más de punto por debajo de los ecologistas, con un 30,2 %, mientras que la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ha doblado sus resultados y se coloca como tercera fuerza con un 18 %. El Partido Socialdemócrata (SPD) ha sufrido un batacazo histórico y ha quedado en la cuerda floja del 5,4 %, menos de medio punto por encima del mínimo necesario para obtener escaños.
De confirmarse estos resultados, el candidato de los Verdes, Cem Özdemir, se convertirá previsiblemente en el primer político de orígen turco -nació en el «land», hijo de inmigrantes- al frente de un gobierno regional en Alemania. Para ello, deberá formar coalición con la CDU como socio menor, la constelación que hasta ahora gobernaba en esa región del sur del país.
Los comicios de Baden-Württemberg abrían el año electoral en Alemania y tenían rango de test en las urnas para la CDU de Merz, quien en mayo cumplirá su primer año como canciller. En total tendrán lugar este 2026 cinco elecciones regionales, que suman aproximadamente una cuarta parte del electorado del país.
Merz había elegido Stuttgart, la capital del «land», como sede del congreso federal de la CDU celebrado a mediados de febrero. Ahí fue reelegido como líder del partido por un 91 % de los votos y ahí lanzó el canciller a los suyos a por la victoria en la ronda de comicios regionales de este año.
La primera etapa no ha salido de acuerdo a los deseos de Merz. Pese a que su partido ha subido cuatro puntos respecto a los anteriores comicios, ese ascenso tiene cierto aire de derrota ya que hace unas semanas su candidato, Manuel Hagel, se perfilaba como favorito.
A la ultraderecha se le pronosticaba hace unas semanas un resultado incluso más espectacular, con un 20 %. Una serie de escándalos de nepotismo aparentemente han hecho mella en su credibilidad.
Victoria de un ecologista con mucho rodaje
Baden-Würrtemberg, con más de once millones de ciudadanos, es una región identificada con la prosperidad económica e industrial. Ahí tienen su central grandes grupos automovilísticos, como Daimler-Benz, Audi y Porsche.
Fue durante décadas un feudo conservador, pero en 2011 se convirtió en el primer, y hasta ahora único, «land» alemán gobernado por los Verdes. Fue a raíz de la victoria del veterano Winfried Kretschmann, quien ha liderado desde entonces sucesivos gobiernos. Se retira de la política activa con 77 años y como representante de la vía llamada «realista» de los ecologistas, lo mismo que Özdemir.
Asumió el reto de retener la posición de primera fuerza Özdemir, un político muy conocido a escala nacional. En 1994 se convirtió en el primer diputado de origen turco del Parlamento federal, luego lideró los Verdes entre 2008 y 2018 y fue ministro de Agricultura en el gobierno del canciller Olaf Scholz, entre 2021 y 2025.
Özdemir asumió la candidatura como su retorno a su «land» y, a la vez, con la esperanza de ser una tabla de salvación para los Verdes, que desde el hundimiento de la coalición de Scholz están de capa caída. Su victoria es un éxito personal, basado en su experiencia, ya que al inicio de la campaña se le pronosticaba el tercer puesto.
El candidato de la CDU, Manuel Hagel, es un rostro poco conocido. Pero Merz le confió la tarea de recuperar el dominio perdido hace quince años en Baden-Württemberg. Özdemir y Hagel, de 60 y 37 años, se han comportado en campaña casi como almas gemelas, determinados a mantener aislada a la AfD.
A las regionales de este domingo seguirán dentro de quince días las de Renania-Palatinado, cuyo gobierno lideran los socialdemócratas. La siguiente ronda será en septiembre, con los comicios en dos estados del este, Sajonia-Anhalt y Mecklemburgo-Antepomerania, así como en la capital, Berlín.
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