este es el once (con dos cambios) por el que apuesta Almada

El partido que nunca se debería jugar es para el Oviedo una oportunidad para volver a creer. La última, para muchos. Porque de no ganar en el feudo del Rayo las cosas se complicarían sobremanera. A los azules les urge una reacción de números europeos que no parece en condiciones de lograr por calidad de la plantilla, siendo sinceros, pero mientras los números ofrezcan opciones a ellos se agarrará el equipo. Cosas más raras se han visto en el fútbol, eso es cierto. Pero hasta los pensamientos más optimistas necesitan refrendo en resultados, algo que no se está dando tampoco con Almada. Hoy, a partir de las 19.00 horas en un Vallecas con césped en fase de integración, el Oviedo busca precisamente eso, una victoria, un puente hacia la pelea por la permanencia. Ganar sería aumentar dosis de fe. No hacerlo, asumir que el precipicio cada vez está más cerca.

Fuente